La senadora bonaerense Fernanda Raverta presentó en la Legislatura un proyecto para crear la Unidad de Coordinación Rambla Mar del Plata, un organismo que buscará ordenar y supervisar las tareas de mantenimiento del tradicional complejo costero. La iniciativa apunta a preservar uno de los emblemas arquitectónicos y turísticos más representativos de la ciudad.
La propuesta establece que el nuevo ente funcione bajo la órbita de la Subsecretaría de Turismo bonaerense y tenga a cargo la conservación del Casino Central, el Hotel Provincial y la Plaza Seca Almirante Brown. Además, prevé coordinar obras y resolver conflictos administrativos entre los distintos organismos y concesionarios que utilizan el predio.
En los fundamentos del proyecto, Raverta remarcó el valor histórico y cultural de la Rambla para Mar del Plata y para millones de turistas que visitan la ciudad cada año. La legisladora recordó que el complejo fue construido en 1938 como parte de un ambicioso plan de obras públicas impulsado por la Provincia para transformar el frente costero marplatense.


Según explicó la senadora, uno de los principales problemas del lugar es la falta de coordinación entre las distintas dependencias que conviven en el edificio. Cuestiones vinculadas a techos, desagües, cloacas o instalaciones eléctricas suelen quedar sin resolución clara, lo que genera demoras en las reparaciones y un progresivo deterioro del patrimonio histórico.
El proyecto también contempla la creación de un Consejo Asesor integrado por representantes de distintas áreas provinciales vinculadas al complejo. Allí funcionan espacios educativos, culturales y recreativos como el Teatro Auditorium, institutos de formación docente y oficinas públicas, además de sectores comerciales y concesionados que forman parte de la actividad cotidiana de la Rambla.
La iniciativa se presentó en medio de la tensión política entre la Provincia y el municipio por el futuro de Punta Mogotes. Mientras el gobierno bonaerense busca avanzar con el traspaso del complejo balneario, desde el entorno del exintendente Guillermo Montenegro cuestionaron las condiciones planteadas por la administración de Axel Kicillof y denunciaron un intento de “condicionar” la gestión local.