El presidente Javier Milei y el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri comenzaron a bajar la tensión política tras meses de enfrentamientos públicos y sellaron un acuerdo clave por la deuda de coparticipación que Nación mantenía con la Ciudad de Buenos Aires. El entendimiento, alcanzado esta semana en medio de negociaciones reservadas en Casa Rosada, abrió una nueva etapa en la relación entre La Libertad Avanza y el PRO, mientras ambos espacios ya empiezan a mover piezas de cara al escenario electoral de 2027.
En Balcarce 50 reconocen que hubo un “cambio” en la administración porteña y destacan que Jorge Macri comenzó a alinearse con algunos ejes de gestión y discurso que impulsa el oficialismo nacional. Sin embargo, la relación personal con Milei todavía es descrita por dirigentes libertarios como “fría” y “protocolar”, lejos de la sintonía política que la Casa Rosada mantiene con otros gobernadores aliados.
El contraste con lo ocurrido un año atrás es marcado. En mayo de 2025, luego del Tedeum por el 25 de Mayo, Milei evitó saludar públicamente a Jorge Macri y lanzó la frase “Roma no paga traidores”, en uno de los momentos de mayor tensión entre el Gobierno nacional y el PRO porteño. Aquella disputa estuvo atravesada por diferencias electorales y por la contratación del consultor Antoni Gutiérrez-Rubí, vinculado a la campaña de Sergio Massa.

La pelea política continuó durante las elecciones legislativas locales, cuando libertarios y macristas compitieron por separado en la Ciudad. La campaña estuvo cargada de acusaciones cruzadas y terminó consolidando el crecimiento de La Libertad Avanza en territorio porteño, especialmente después de la victoria del vocero presidencial Manuel Adorni en los comicios de medio término.
Pese a ese antecedente, el acuerdo por la coparticipación aparece ahora como un gesto político clave. La Ciudad venía reclamando desde hace años el pago de fondos retenidos por Nación tras el fallo de la Corte Suprema que ordenó restituir recursos coparticipables a CABA. Las conversaciones se aceleraron en los últimos meses con reuniones entre Jorge Macri, el ministro del Interior Diego Santilli y funcionarios del área económica.
Dentro de La Libertad Avanza, sin embargo, persisten diferencias sobre cómo relacionarse con el PRO. El sector que responde a Karina Milei impulsa fortalecer una estructura propia en la Ciudad y no descarta disputar directamente el control del distrito en 2027. En paralelo, dirigentes libertarios cuestionan que Jorge Macri haya endurecido su perfil político recién después de detectar un corrimiento del electorado hacia Milei.

Aun así, en el oficialismo admiten que la necesidad de construir mayorías legislativas podría terminar forzando nuevos entendimientos entre ambos espacios. “Nada es imposible si garantiza la reelección de Milei”, deslizan cerca del Presidente, donde también consideran que el verdadero conflicto nunca fue una alianza electoral sino quién imponía las condiciones de esa sociedad política.

Mientras tanto, el armado libertario en la Ciudad sigue creciendo. La legisladora porteña Pilar Ramírez trabaja junto a Patricia Bullrich en el fortalecimiento territorial de La Libertad Avanza en las comunas porteñas, con recorridas y actividades políticas que ya apuntan a la carrera por el control de CABA dentro de dos años.
En ese contexto, la convivencia entre el PRO y los libertarios parece haber entrado en una tregua estratégica. Aunque persisten las desconfianzas mutuas y todavía hay diferencias sobre temas como las PASO o la eventual reelección de Jorge Macri, en ambos espacios entienden que el mapa político de 2027 podría obligarlos a volver a negociar. Por ahora, la relación dejó atrás la etapa de ruptura total y entró en una fase de pragmatismo político.
