18/05/2026 - Edición Nº3518

Provincia

Conflicto candente

“Axel o Milei”: los afiches que pusieron en tensión al kicillofismo y a La Cámpora

16:40 | En medio de las constantes tensiones en el justicialismo, desde el kicillofismo dieron un nuevo paso y en este caso llevando el debate a la calle. Esta maniobra se da poco después del incidente en La Plata, donde la interna quedó de manifiesto.



La interna del peronismo y en específico los choques entre el cristinismo y La Cámpora con las fuerzas encolumnadas con el gobernador Axel Kicillof un entregó episodio, después de que el kicillofismo avanzó con una campaña de afiches en la Ciudad de Buenos Aires y diversos municipios bonaerenses.

Las pegatinas aparecieron después de que el senador nacional y exgobernador sanjuanino Sergio Uñac lanzara su precandidatura presidencial dentro del peronismo, en un movimiento que distintos sectores interpretan como una alternativa promovida por el kirchnerismo más cercano a la exvicepresidenta, Cristina Kirchner frente al crecimiento político de Kicillof.

Los carteles llevaban la firma de “La Patria es el Otro”, la agrupación política referenciada en el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, uno de los dirigentes que tras apartarse de la agrupación que lidera Máximo Kirchner se convirtió en una de las voces más duras contra el camporismo dentro del oficialismo provincial.

La consigna elegida no pasó desapercibida dentro del peronismo. “La idea es refrescar cuál es la discusión”, admitieron dirigentes territoriales del MDF, donde interpretan que el escenario político empieza a ordenarse alrededor de una disputa entre Kicillof y el presidente Javier Milei.

Periodo de turbulencias

La aparición de los afiches se produjo en medio de una seguidilla de señales políticas del kicillofismo orientadas a proyectar al gobernador bonaerense hacia la discusión nacional.

En los últimos días, el lanzamiento del espacio Mujeres y Diversidades del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Ensenada estuvo atravesado por cánticos de “Axel presidente”, pedidos explícitos de dirigentes e intendentes para que el mandatario encabece una candidatura nacional y discursos que reclamaron “no perder tiempo en internas”.

Ese acto ocurrió apenas un día después de la actividad de formación política del PJ bonaerense encabezada por Kicillof, donde militantes kirchneristas irrumpieron para reclamar públicamente por la libertad de Cristina y exigirle al gobernador una definición más contundente sobre la expresidenta.

Aunque públicamente el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, insiste en que Kicillof “no es candidato a presidente”, distintos sectores del armado del MDF vienen acelerando señales de posicionamiento nacional.

La campaña de afiches parece ir en esa dirección: instalar tempranamente a Kicillof como el principal antagonista político del presidente Javier Milei y, al mismo tiempo, ordenar la discusión interna del peronismo alrededor de esa polarización

La frase “Axel o Milei” también supone una disputa política y discursiva con el kirchnerismo más duro, que busca seguir configurando el escenario político alrededor de la confrontación entre Milei y Cristina, cuya situación judicial es presentada por ese espacio como una forma de proscripción contra la principal figura y por lo tanto hacia todo el peronismo.

Sin embargo, el objetivo del kicillofismo parece ser otro: el peronismo no está proscripto y el gobernador bonaerense es el dirigente con mayor capacidad para sintetizar a la oposición y enfrentar electoralmente al oficialismo libertario para incluso a posteriori evaluar la situación judicial de la expresidenta.

Aunque el horizonte para las elecciones presidenciales aún se muestra lejano, la aparición de los carteles dejó la sensación de que la carrera interna dentro del peronismo empezó antes de lo previsto.

La utilización de la vía pública, la instalación de consignas de polarización y el crecimiento de los actos con clima de lanzamiento presidencial muestran que distintos sectores del oficialismo bonaerense ya comenzaron a moverse en clave electoral.

En ese marco, el mensaje impulsado por el espacio de Larroque buscó condensar una idea política sencilla pero contundente: frente a la fragmentación opositora y las tensiones internas del PJ, el kicillofismo pretende instalar que la verdadera discusión hacia adelante será entre Milei y Kicillof.

Además, con este breve pero contundente mensaje, el kicillofismo pone en la centralidad del debate a la figura del gobernador, relegando a otros actores, en medio de la cruda búsqueda de liderazgos que tiene el peronismo.  

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