15/05/2026 - Edición Nº3515

Provincia

Interna infernal

“Dejen de llorar”: tras el incidente en el Coliseo Podestá, dirigente de La Cámpora retrucó al kicillofismo

16:13 | Emmanuel Santalla dedicó un mensaje a través de redes sociales a los legisladores, intendentes y dirigentes encolumnados con el gobernador bonaerense, donde defendió la autoridad de Cristina Kirchner.



Las repercusiones continúan luego del episodio de ayer en el acto encabezado por el gobernador Axel Kicillof en el Teatro Coliseo Podestá, donde quedaron evidenciadas las fracturas en el peronismo. Y es que el senador bonaerense y referente de La Cámpora, Emmanuel González Santalla, envió un picante mensaje a través de redes sociales contra las fuerzas del gobernador.

“Dejen de llorar. Cristina está en cana por ir al frente por los argentinos”, lanzó el legislador en un mensaje cargado de críticas hacia sectores del oficialismo bonaerense que buscan construir volumen político propio alrededor de Kicillof.

El dirigente camporista sostuvo que todos “llegaron a upa de los votos de Ella” y cuestionó: “Ahora que Magnetto la metió presa se vienen a hacer los líderes fatales”.

Las palabras del senador cayeron como una bomba dentro de la Gobernación. En el entorno del mandatario provincial ven desde hace semanas una ofensiva del kirchnerismo duro para condicionarlo políticamente y marcarle límites en su intento de consolidar liderazgo propio de cara a 2027.

El conflicto volvió a quedar en evidencia durante un acto encabezado por Kicillof en el Teatro Coliseo Podestá de La Plata. Mientras el gobernador daba un discurso en la apertura de un curso de formación política, un grupo de militantes comenzó a exigir a los gritos la liberación de la exvicepresidenta Cristina Kirchner y desplegó una bandera con la consigna “Cristina Libre”.

Aunque Kicillof evitó interrumpir su exposición y continuó hablando, el episodio detonó malestar en Calle 6. Cerca del gobernador no dudaron en señalar a La Cámpora como responsable de la protesta. “Fueron los pibes de La Cámpora”, deslizaron en privado desde el entorno kicillofista, donde además apuntaron contra el intendente platense Julio Alak por la organización del evento.

La respuesta del sector camporista tampoco tardó en llegar. Desde el kirchnerismo duro dejaron trascender que el “gobernador se pone nervioso si tiene que pedir por la libertad de Cristina”, una frase que expone el nivel de deterioro en la relación interna y que alimenta la sospecha de un distanciamiento político cada vez más profundo.

En paralelo, en el gabinete bonaerense también contraatacaron con dureza. “Me dan pena, le hacen daño a Cristina, parece que la quieren presa”, dispararon desde el círculo más cercano al gobernador, convencidos de que algunas maniobras buscan empujar una radicalización del conflicto interno.

La discusión ya no gira solamente alrededor de la situación judicial de Cristina. En el fondo, lo que se debate es el liderazgo futuro del peronismo. Mientras el camporismo insiste en sostener la centralidad política de la expresidenta, el armado del Gobernador intenta construir autonomía y despegarse parcialmente de la conducción histórica del kirchnerismo.

El problema para el oficialismo bonaerense es que cada gesto público profundiza la fractura. Los sectores alineados con el diputado nacional, Máximo Kirchner, observan con desconfianza el crecimiento del gobernador y creen que parte de su entorno busca “jubilar” políticamente a Cristina. Del otro lado, el kicillofismo acusa al camporismo de dinamitar cualquier intento de ampliación política.

La disputa además tiene impacto territorial. Intendentes, legisladores y organizaciones sociales comenzaron a dividirse entre quienes promueven una renovación encabezada por Kicillof y quienes sostienen que sin Cristina no existe conducción posible dentro del peronismo.

En ese contexto, el incidente del Coliseo Podestá terminó funcionando como una síntesis perfecta de la crisis interna: militantes reclamando por Cristina, sectores respondiendo con cánticos de “Axel presidente” y una dirigencia que no logra calmar las aguas ni disimular las diferencias.

En síntesis, los enfrentamientos entre las patas que componen al peronismo se dan cada vez con más frecuencia y más fuerza, lo que debilita el vinculo y anticipa una posible explosión que termine con las tribus desperdigadas.

Más Noticias