12/05/2026 - Edición Nº3512

Provincia

Cambios y reducción de costos

Camioneros y la escalada de la pelea por la basura que pone en alerta a los municipios

10:44 | El gremio que nuclea a los conductores de camiones cruzó con dureza a los municipales por el control de la recolección, mientras varias comunas analizan cambios para bajar costos en plena crisis.



La pelea por el control de la recolección de residuos escaló en la provincia de Buenos Aires luego de que la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (Fesimubo) impulsara la remunicipalización del servicio para reducir costos en los distritos, una propuesta que desató una dura reacción del Sindicato de Camioneros de Pablo Moyano. El conflicto se intensificó tras episodios recientes en Villa Gesell y La Plata, donde los municipios comenzaron a revisar contratos con empresas privadas en medio de la crisis financiera que atraviesan las comunas bonaerenses.

La discusión se da en un contexto marcado por la caída de la coparticipación y la fuerte baja de la recaudación municipal. Varios intendentes empezaron a analizar alternativas para reducir gastos y una de las opciones que apareció sobre la mesa fue que los propios municipios vuelvan a hacerse cargo del servicio de recolección urbana. Desde Fesimubo, el titular del gremio, Hernán Doval, sostuvo que el sistema actual “consume gran parte de los presupuestos locales” y defendió la posibilidad de municipalizar el servicio “resguardando los puestos de trabajo”.

La respuesta de Pablo Moyano no tardó en llegar. El dirigente camionero acusó a Doval de actuar como “vocero de los intendentes” y advirtió que no permitirá que se avance sobre el convenio de los trabajadores recolectores. Según el líder sindical, detrás de la propuesta existe un intento de reducir salarios y flexibilizar condiciones laborales. “Quieren precarizar trabajadores y bajar derechos”, lanzó Moyano, quien incluso comparó la iniciativa con las políticas de ajuste impulsadas por el Gobierno nacional que conduce Javier Milei.

El conflicto tuvo su punto más caliente en Villa Gesell, donde el municipio de Gustavo Barrera avanzó con modificaciones en el esquema de barrido y recolección que derivaron en despidos y protestas gremiales. Camioneros respondió con movilizaciones, amenazas de paro y presión directa sobre el gobierno local. Finalmente, tras negociaciones en el Ministerio de Trabajo bonaerense, se logró la reincorporación de decenas de trabajadores y se desactivó, al menos por ahora, una escalada provincial.

La tensión también encendió alarmas dentro del peronismo bonaerense. La disputa entre Camioneros y sectores municipales expone diferencias sobre cómo enfrentar la crisis económica en los distritos y deja a Axel Kicillof en una posición incómoda, obligado a mediar entre intendentes aliados y uno de los gremios más poderosos de la provincia. En La Plata, donde el municipio abrió una mesa de diálogo para revisar el esquema de residuos, también hubo preocupación por posibles medidas de fuerza.

En paralelo, varios jefes comunales observan el conflicto con atención. Aunque algunos intendentes reconocen en privado que la municipalización permitiría bajar costos operativos, también admiten que enfrentarse con Camioneros implica abrir una disputa de alto voltaje político y sindical. Por eso, mientras crecen las presiones para revisar contratos de basura, las comunas buscan evitar un escenario de paros y calles sin recolección en plena crisis económica.

El trasfondo de la pelea excede la cuestión presupuestaria. La recolección de residuos representa desde hace décadas uno de los principales bastiones de poder territorial y sindical de Camioneros, con fuerte influencia en municipios y empresas concesionarias. La posibilidad de que algunos distritos avancen hacia esquemas municipales amenaza ese modelo histórico y anticipa un nuevo frente de conflicto gremial en la provincia de Buenos Aires.

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