11/05/2026 - Edición Nº3511

Provincia

Tregua a medias

Elecciones internas de la UCR bonaerense: unidad de apuro y heridas que siguen abiertas

09:31 | Con Emiliano Balbín al frente, el radicalismo selló una tregua para evitar la ruptura, pero las tensiones internas y el debate por alianzas rumbo a 2027 siguen más vivos que nunca.



La Unión Cívica Radical de la provincia de Buenos Aires selló este fin de semana una lista de unidad para evitar una nueva interna partidaria y definió que el exdiputado provincial Emiliano Balbín será el nuevo titular del Comité Provincia, en un acuerdo alcanzado entre los principales sectores internos del radicalismo bonaerense de cara a la reorganización partidaria rumbo a 2027.

El entendimiento llegó al filo del cierre de listas y permitió desactivar la elección interna prevista para el próximo 7 de junio, en medio de una crisis que arrastra el partido desde las cuestionadas elecciones de 2024, atravesadas por denuncias cruzadas, judicialización y fracturas entre sus principales dirigentes.

La nueva conducción estará encabezada por Balbín, dirigente alineado con el senador nacional Maximiliano Abad y nieto del histórico líder radical Ricardo Balbín. El esquema de poder también incluirá a Josefina Mendoza, del espacio Evolución de Martín Lousteau, como vicepresidenta, mientras que el tandilense Matías Civale ocupará la Secretaría General.

Para contener a los sectores más críticos del abadismo, el acuerdo sumó además una vicepresidencia primera especialmente creada para el dirigente Pablo Zubiaurre, cercano al exintendente de Trenque Lauquen Miguel Fernández. Ese sector venía amagando con competir en una interna propia luego de romper políticamente con Abad durante 2025.

Detrás de la foto de unidad persisten, sin embargo, diferencias profundas sobre el futuro político del radicalismo bonaerense. Dentro de la UCR conviven sectores que promueven un armado opositor a Javier Milei, otros que no descartan acuerdos con La Libertad Avanza y dirigentes que todavía sostienen la idea de reconstruir una coalición con el PRO. Esa discusión aparece como uno de los principales focos de tensión hacia el calendario electoral de 2027.

La necesidad de mostrar cohesión responde también al deterioro político que sufrió el radicalismo bonaerense en los últimos años. Tras la ruptura de Juntos por el Cambio y una serie de derrotas electorales, el partido perdió volumen legislativo y capacidad de incidencia territorial, pese a conservar estructura en gran parte del interior provincial. Distintos análisis académicos destacan justamente que la UCR mantiene históricamente una fuerte presencia territorial y una cultura partidaria basada en los acuerdos internos y la construcción orgánica.

En paralelo al acuerdo provincial, algunos distritos importantes no lograron replicar la unidad y tendrán competencia interna. Uno de los casos más relevantes será General Pueyrredón, donde se enfrentarán sectores encabezados por Ricardo Liceaga Viñas y Fernando “Pipi” Herrera. También habrá disputas locales en municipios como Mercedes y Avellaneda, mientras que en ciudades como La Plata, Junín, Olavarría y Trenque Lauquen sí prosperaron listas de consenso.

Con este nuevo esquema, la conducción de Balbín intentará ordenar un partido atravesado por heridas recientes y debates todavía abiertos. La unidad alcanzada evitó una fractura mayor y le dio algo de oxígeno político al radicalismo bonaerense, aunque en la UCR saben que el verdadero desafío recién empieza: definir identidad, alianzas y liderazgo en una provincia donde el partido busca volver a tener protagonismo después de varios años de retroceso.

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