La interna del peronismo bonaerense volvió a quedar expuesta esta semana en el Senado provincial, donde la discusión por el reparto de comisiones estratégicas derivó en una reunión de urgencia encabezada por el titular de bloque en la Cámara Alta, Sergio Berni que terminó sin acuerdos definitivos.
El conflicto se desató tras el decreto firmado por la vicegobernadora, Verónica Magario para oficializar la integración de las comisiones legislativas, una decisión que profundizó la tensión entre el cristinismo, el massismo y el Movimiento Derecho al Futuro alineado con Axel Kicillof.
La principal disputa gira alrededor de la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos (ACA), considerada una de las más sensibles y estratégicas del Senado bonaerense por su incidencia en pliegos judiciales y futuros movimientos en la Suprema Corte provincial. Allí quedó posicionada Malena Galmarini, referente del Frente Renovador, en una jugada que generó fuerte malestar en La Cámpora, que pretendía sostener el control a través de Emmanuel González Santalla.

Ayer, el encuentro del bloque de Fuerza Patria se extendió durante más de cuatro horas y dejó en evidencia que la tregua interna atraviesa un momento delicado. Aunque hubo intentos de acercamiento entre los distintos sectores, las diferencias sobre el reparto de poder continúan abiertas y todavía no hay garantías de que el esquema quede definitivamente cerrado. En los pasillos legislativos admiten que las próximas horas serán decisivas para sostener la cohesión del oficialismo. “Si no hay acuerdo, explota todo”, afirman en un despacho peronista. Otros van más allá: “Si en el MDF no cumple lo acordado, va a haber ruptura”.
Dentro del nuevo esquema, el kicillofismo lograría quedarse con la Comisión de Legislación General, que será encabezada por Germán Lago, mientras que Presupuesto e Impuestos quedaría para Emmanuel González Santalla. La comisión de Reforma Política, clave para cualquier discusión electoral hacia 2027, sigue sin definición y permanece como el principal foco de negociación pendiente entre las tribus peronistas.


Según pudo saber CRONOS, en Gobernación reclaman presidir una comisión, como Legislación General y aclararon que La Cámpora ya obtuvo la vicepresidencia primera, importante dado que es la segunda línea de sucesión detrás de la vicegobernadora Verónica Magario. En esta sintonía se muestran disconformes con el accionar del sector camporista ante la falta de consulta al promover proyectos legislativos. “Tienen la vicepresidencia primera, la presidencia del bloque, presentan proyectos sin consultar y no nos dan una comisión”, se quejan en el entorno de Kicillof.
La tensión actual tiene antecedentes directos en la pelea por las autoridades del Senado bonaerense, donde semanas atrás La Cámpora logró imponer a Mario Ishii en la línea sucesoria y a Sergio Berni como jefe de bloque, en una pulseada interna que dejó más heridas abiertas entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner. Desde entonces, el reparto de las comisiones se transformó en otra batalla por el control político de la Legislatura.