La crisis laboral en el Conurbano bonaerense volvió a quedar expuesta esta semana en Moreno, donde más de 3.000 personas hicieron largas filas para postularse a apenas 60 puestos ofrecidos por el frigorífico Cabaña Don Theo. La convocatoria se realizó el miércoles en la sucursal local de la empresa y dejó imágenes de hasta diez cuadras de cola, reflejando el fuerte deterioro del empleo industrial en la provincia de Buenos Aires.
La escena sorprendió incluso a los dueños del frigorífico, que habían difundido la búsqueda laboral a través de redes sociales y esperaban una convocatoria mucho menor. Desde temprano comenzaron a llegar vecinos de distintos puntos del oeste bonaerense con currículum en mano, en medio de una creciente desesperación por conseguir trabajo formal.
El fenómeno no aparece aislado. Según datos de la Unión Industrial Argentina (UIA), desde 2023 se perdieron más de 72 mil puestos de trabajo industriales en distintos sectores fabriles del país. Rubros como textiles, calzado, metalmecánica, automotrices y manufacturas figuran entre los más afectados por la caída de producción y consumo.
Más de 10 cuadras de fila para trabajar en un frigorífico de Moreno: los postulantes esperaron bajo la lluvia y desde la madrugada https://t.co/MDwtcd6yt4
— Radio Mitre (@radiomitre) May 6, 2026
La provincia de Buenos Aires concentra cerca del 50% del empleo industrial argentino, especialmente en los cordones fabriles del Conurbano que durante décadas funcionaron como motores productivos del país. Sin embargo, empresarios y especialistas coinciden en que la apertura de importaciones, la caída del mercado interno y la falta de competitividad profundizaron una crisis que golpea especialmente a las PyMES.

Desde la UIA vienen advirtiendo además sobre una pérdida sostenida de empleo fabril. El presidente de la entidad, Martín Rappallini, aseguró recientemente que la industria pierde entre 1.000 y 1.500 puestos de trabajo por mes y alertó sobre la fuerte retracción del consumo. “Hay sectores que están cayendo entre 15% y 20%”, afirmó el dirigente industrial.
La situación impacta de lleno en el Conurbano, donde a los trabajadores despedidos de la industria se suman miles de jóvenes que buscan su primera experiencia laboral. En distritos históricamente fabriles como Moreno, La Matanza, San Martín o Avellaneda, conseguir empleo formal se volvió cada vez más difícil y crece el fenómeno de trabajos temporarios, changas o empleo informal.
Mientras tanto, el Gobierno nacional sostiene su estrategia de equilibrio fiscal, desregulación y apertura económica. Javier Milei ya había anticipado durante la campaña que priorizaría el orden macroeconómico y que la reconversión laboral dependería del sector privado. En tanto, el Gobierno provincial a cargo de Axel Kicillof se excusa en el plan económico empleado por la gestión nacional a pesar de que esta crisis se sostiene en la jurisdicción provincial. Desde Casa Rosada apuestan a que parte del empleo perdido en la industria sea absorbido por el sector de servicios, aunque economistas advierten que la transición todavía no logra generar puestos de calidad suficientes para compensar la caída fabril.