06/05/2026 - Edición Nº3506

Provincia

Fragmentados

Al igual que los otros partidos, la UCR dirime entre alianzas inesperadas y tensión por la elección clave

10:48 | Con acuerdos impensados y listas en disputa, el radicalismo bonaerense define su conducción en medio de una fuerte fragmentación interna.



La Unión Cívica Radical (UCR) bonaerense atraviesa una fuerte interna política tras definir elecciones partidarias para el 7 de junio, en medio de alianzas inesperadas entre sectores enfrentados, con el objetivo de renovar su conducción luego de una crisis institucional que derivó incluso en la intervención de la Justicia.

El conflicto tiene raíces en la fallida interna de 2025, que terminó judicializada y obligó a conformar una conducción “de contingencia” para sostener el funcionamiento del partido. Ese esquema transitorio profundizó las diferencias entre los distintos sectores y dejó abierta la disputa por el liderazgo.

En este contexto, los espacios referenciados en Maximiliano Abad y el sector Evolución, vinculado a Martín Lousteau, sellaron un acuerdo que sorprendió al radicalismo. Ambos impulsaron el adelantamiento de las elecciones para acelerar la normalización partidaria y reordenar el espacio.

La decisión generó una fuerte reacción del sector que encabeza Miguel Fernández, presidente del comité de contingencia, quien cuestionó el cambio de reglas y planteó la necesidad de priorizar la unidad antes que una competencia interna. La tensión escaló al punto de amenazar con nuevas presentaciones judiciales.

Finalmente, la Justicia electoral ratificó la fecha del 7 de junio y desestimó las impugnaciones, lo que dejó firme el cronograma para elegir nuevas autoridades del Comité Provincia. El fallo buscó garantizar igualdad de condiciones entre los sectores en disputa.

En paralelo, el reacomodamiento interno también impacta en la Legislatura bonaerense. La UCR funciona hoy con bloques divididos tanto en Diputados como en el Senado, reflejo directo de la fragmentación política que atraviesa el partido a nivel provincial.

A pesar del clima de confrontación, desde distintos sectores admiten que aún existe margen para negociar una lista de unidad antes del cierre de candidaturas. Intendentes y dirigentes territoriales presionan para evitar una interna que profundice la crisis.

Con la elección a la vista, el radicalismo bonaerense enfrenta una encrucijada: consolidar un liderazgo unificado o exponerse a una nueva fractura. El resultado no solo definirá la conducción partidaria, sino también el rol que la UCR buscará ocupar en el armado opositor hacia 2027.

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