En medio de una sesión en el Concejo Deliberante de Villa Gesell, concejales opositores denunciaron haber sido hostigados por grupos que irrumpieron con actitudes intimidantes. El episodio ocurrió en un contexto que debía transcurrir con normalidad institucional, pero terminó marcado por tensión y acusaciones cruzadas.
Desde el bloque de senadores bonaerenses del PRO manifestaron un fuerte rechazo a lo sucedido y advirtieron sobre la gravedad de los hechos. Según expresaron, no se trata de situaciones que puedan minimizarse, ya que afectan directamente la dinámica democrática y el respeto entre fuerzas políticas.
En ese sentido, señalaron que la presencia de grupos que operan con lógicas de presión, comparadas con prácticas de “barra brava”, constituye un hecho preocupante. Para el espacio, este tipo de conductas no solo entorpecen el debate, sino que también generan un clima hostil dentro de las instituciones.


Además, remarcaron que el Concejo Deliberante debe ser un ámbito donde convivan distintas voces sin condicionamientos. Cualquier intento de limitar la participación o silenciar a representantes electos fue considerado como un hecho de extrema gravedad política e institucional.
El bloque también expresó su solidaridad con los concejales afectados y exigió a las autoridades municipales y provinciales que intervengan para garantizar la seguridad. En esa línea, reclamaron medidas urgentes que aseguren el normal funcionamiento del cuerpo legislativo local.
Por último, insistieron en que la democracia requiere diálogo, reglas claras y respeto mutuo. Frente a episodios de violencia, sostuvieron que es necesario fijar límites firmes y evitar que se naturalicen estas situaciones, especialmente cuando involucran a quienes ejercen la representación política.