La mañana de este martes estuvo marcada por un conflicto en General Arenales y Arribeños, donde fleteros realizaron protestas con camiones estacionados, cortes y manifestaciones frente al municipio y en el acceso a la planta de Cargill. La situación, ajena al gobierno local, generó preocupación entre vecinos.
Durante las primeras horas, el casco urbano de General Arenales se vio alterado por la presencia de vehículos de gran porte y una manifestación que complicó la circulación habitual. En simultáneo, otro grupo se instaló en el ingreso a la planta ubicada en Arribeños, profundizando el reclamo del sector.
Desde el municipio aclararon que el conflicto responde a una disputa entre la empresa y transportistas, y no involucra directamente a la gestión local. Sin embargo, distintas áreas comunales intervinieron para seguir de cerca la evolución del escenario y evitar mayores complicaciones.

En ese marco, se trabajó de forma coordinada con la Justicia y autoridades provinciales, mientras se solicitó apoyo de efectivos de la Policía bonaerense y de Gendarmería Nacional para reforzar tareas preventivas y garantizar la seguridad en los puntos afectados.
Con el correr de las horas, y tras gestiones encabezadas por la intendenta Érica Revilla, se logró encauzar el diálogo entre las partes. La intervención de organismos provinciales permitió restablecer un canal de negociación que estaba prácticamente cortado al inicio del día.
Finalmente, se confirmó el levantamiento de las medidas de fuerza tanto en la plaza de General Arenales como en Arribeños. Además, se fijó una audiencia conciliatoria en La Plata para el próximo viernes, donde se espera avanzar en una solución al conflicto.