Mientras se acumulan las quejas de los vecinos por la inseguridad, la gestión del intendente Julián Álvarez volvió a quedar expuesta, luego de que un informe realizado por la Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires, reveló que en Lanús existen más de 7.000 baches.
El relevamiento técnico, que ya fue entregado a las autoridades locales, detalla un estado crítico del asfalto en diversos barrios, lo que afecta no solo la circulación vehicular sino también la seguridad vial de los vecinos.
El documento surge de un mapeo detallado realizado por vialidad provincial, donde se identificaron desde pequeñas fisuras hasta cráteres de gran envergadura que obstruyen el paso del transporte público y vehículos particulares.


Según el reporte, las zonas más afectadas coinciden con las arterias de mayor tráfico y los accesos periféricos, donde la falta de mantenimiento estructural ha acelerado el deterioro de la calzada.
Los vecinos de Lanús, que conviven a diario con esta problemática, esperan que este nuevo diagnóstico sirva para agilizar las cuadrillas de reparación.
El informe provincial queda como una hoja de ruta necesaria, pero también como un duro recordatorio del estado de abandono en el que se encuentran miles de cuadras del distrito.
En este mismo sentido, el estado de las calles surge como una nueva deuda por parte del gobierno del intendente de La Cámpora, que se suman a otros como la inseguridad, un tema crucial y que aqueja día a día a la comunidad lanusense, pero no es la única ya que también aparece la falta de obras.