Sebastián Abella, intendente del municipio bonaerense de Campana, se encuentra el ojo de la tormenta y es que desde que se conoció el dato, proporcionado por el ministerio de Salud provincial, de que la mortalidad infantil creció un 35% entre 2023 y 2024, se potenciaron los cuestionamientos a la gestión de Abella.
La tasa pasó de 9,29 a 12,61 fallecimientos de menores de un año por cada mil nacimientos, lo que ubica al municipio muy por encima de los promedios provincial y nacional.
El dato golpea de lleno a la gestión del intendente Abella, que ya venía enfrentando cuestionamientos en distintas áreas sensibles.

El número cobra aún más relevancia cuando se compara con el resto de la Provincia.
Mientras la media bonaerense se ubicó en 8,4 por mil nacimientos, Campana quedó 45% por encima de ese promedio.
A nivel nacional, en tanto, la tasa pasó de 8 a 8,5 por mil, una evolución mucho más moderada.
Esto refuerza la lectura de que en Campana existirían factores locales que explican el deterioro del indicador sanitario.
La mortalidad infantil es uno de los indicadores más sensibles para evaluar el funcionamiento del sistema de salud, las condiciones sociales y el acceso a controles médicos.

Especialistas en salud pública suelen remarcar que una suba sostenida puede estar vinculada a:
Falta de controles prenatales
Déficit en atención neonatal

Problemas nutricionales
Dificultades de acceso al sistema sanitario
Condiciones socioeconómicas adversas
Infraestructura hospitalaria insuficiente
Por eso, cuando el indicador empeora, suele generar alertas inmediatas.
El debate por la mortalidad infantil se suma a otros cuestionamientos previos vinculados al área de salud municipal.

Entre ellos aparecen observaciones administrativas sobre el Hospital San José, reclamos por el funcionamiento del sistema sanitario local y pedidos de mayor inversión en servicios esenciales.

En paralelo, vecinos también expresaron preocupación por infraestructura urbana, empleo y recortes presupuestarios.
En un año de fuerte tensión política, la evolución de los indicadores sociales y sanitarios podría convertirse en uno de los ejes centrales de la discusión en Campana.
A partir de ahora, la oposición tendrá como objetivo instalar esta problemática como eje central de la discusión, mientras que el oficialismo deberá mostrar qué medidas concretas se llevan adelante.