El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se presentó este miércoles en la Cámara de Diputados para brindar su informe de gestión en un clima atravesado por tensiones políticas y causas judiciales en su contra. Durante su exposición, el funcionario negó haber cometido delitos y aseguró que demostrará su inocencia ante la Justicia.
La jornada arrancó con una fuerte puesta en escena del oficialismo, que reunió a ministros y dirigentes en el recinto para respaldar al funcionario. Incluso el presidente Javier Milei dijo presente desde los balcones, en una señal de apoyo político en medio de cuestionamientos crecientes.
Desde la oposición, las críticas no tardaron en llegar. La diputada Kelly Olmos había anticipado un escenario conflictivo y acusó al Gobierno de montar “un circo” para distraer a la sociedad. También denunció restricciones para asesores opositores, lo que sumó tensión antes del inicio.

El informe marcó además el debut de Adorni en el cumplimiento del artículo 101 de la Constitución, que obliga al jefe de Gabinete a rendir cuentas mensualmente. Los legisladores enviaron más de 2000 preguntas, abarcando desde la situación económica hasta internas del Gobierno y denuncias de irregularidades.
Durante su exposición, el funcionario defendió el rumbo económico y apuntó contra la oposición, especialmente contra el kirchnerismo. El discurso estuvo acompañado por interrupciones, aplausos y cruces, en un recinto que reflejó la grieta política que atraviesa al país.

La sesión también tuvo ausencias resonantes, como la del bloque encabezado por Miguel Ángel Pichetto, que decidió no participar en rechazo al clima generado. Mientras tanto, desde distintos sectores cuestionaron el impacto institucional de una jornada marcada por la confrontación.