El Municipio de Tigre cuestionó la decisión del gobierno de Axel Kicillof de suspender por 90 días el programa alimentario MESA bonaerense a partir del 1° de mayo, al advertir que la medida dejará sin asistencia a miles de familias del distrito, en medio de un contexto de crisis económica y alta demanda social en la provincia de Buenos Aires.
Desde la administración local señalaron que el plan alcanzaba a más de 40 mil familias en Tigre, principalmente vinculadas a estudiantes de escuelas públicas que recibían módulos mensuales de alimentos no perecederos. En ese sentido, alertaron que la interrupción impacta de lleno en sectores vulnerables.
El programa MESA, que se implementa en los 135 municipios bonaerenses, fue diseñado como complemento del sistema alimentario escolar, con el objetivo de garantizar seguridad alimentaria fuera del ámbito educativo. Su suspensión, remarcaron desde el municipio, implica un retroceso en la cobertura social.


Por su parte, desde el gobierno provincial explicaron que la decisión responde a una reorganización presupuestaria. Según indicaron, los fondos serán redirigidos para fortalecer el Servicio Alimentario Escolar (SAE), que brinda asistencia diaria a estudiantes dentro de las instituciones educativas.
En la Provincia también argumentan que la caída de transferencias desde Nación y el impacto de la recesión condicionan las cuentas públicas, obligando a priorizar recursos. No obstante, aseguraron que el SAE continuará funcionando con normalidad y sin interrupciones.

El cruce entre Tigre y la administración bonaerense suma un nuevo capítulo a las tensiones políticas en torno a la asistencia social. En un escenario económico complejo, los municipios del conurbano advierten sobre el aumento de la demanda y la necesidad de sostener programas clave para contener la situación.