A un año de la muerte del papa Francisco, la Basílica de Luján, en la provincia de Buenos Aires, fue el epicentro de una misa multitudinaria este martes por la tarde, con presencia del arco político nacional y miles de fieles que se acercaron para rendir homenaje a Jorge Bergoglio. El acto reunió a distintos espacios en un mismo templo.
La ceremonia comenzó pasadas las 17 horas y estuvo a cargo de la Iglesia, con la homilía del arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo. La basílica lució colmada desde temprano, con largas filas de fieles que ingresaron para participar del acto religioso y recordar al pontífice argentino en un clima de recogimiento.
En la primera fila se ubicaron funcionarios nacionales como el jefe de Gabinete Manuel Adorni, el ministro del Interior Diego Santilli y el presidente de Diputados Martín Menem. Todos siguieron la misa desde el atril principal, en un sector especialmente reservado para la comitiva oficial que participó del homenaje.

También asistieron integrantes del Gabinete como Federico Sturzenegger en Desregulación y Alejandra Monteoliva en Seguridad, además del senador Bartolomé Abdala y el diputado Gabriel Bornoroni. La presencia oficial reflejó la importancia institucional del homenaje en Luján y el peso político de la convocatoria religiosa.
En el otro sector del templo se ubicó el gobernador bonaerense Axel Kicillof junto a dirigentes peronistas como Walter Correa, Florencia Saintout, Federico Otermín, Mariano Cascallares, y Eduardo “Wado” De Pedro. La escena mostró a referentes de distintos espacios políticos compartiendo el mismo homenaje religioso en un marco de respeto.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, cuya asistencia estaba prevista, finalmente no participó de la misa. Circulan versiones sobre su ausencia mientras se encontraba en viaje hacia Luján, en medio de la situación en la que Javier Milei se encuentra en Israel y ella quedó a cargo del Poder Ejecutivo.