En la noche del miércoles, en la ciudad de Mar del Plata, se produjo otro hecho de inseguridad aunque en esta ocasión tuvo un final inesperado.
Un docente que regresaba en moto a su domicilio del barrio San Jacinto, fue perseguido por dos delincuentes que se movilizaban en un vehículo simular.
El motoquero comprendió que los sujetos le pretendían robar y aceleró para intentar escapar. Cuando faltaban pocos metros para llegar a la vivienda sobre la Calle 429, el hombre perdió el control de la moto y subió a la acera, impactó con el portón de madera de una cas y lo derribó.
Motoquero derribó el portón de un vecino cuando escapaba de #motochorros que lo seguían. Uno de los cacos se le abalanzó en el piso pero desistió cuando los perros de la casa salieron en su defensa@seguridadmgp @gmontenegro_ok @JaviAlonsook @MinSeguridad_Ar #CronosNoticias pic.twitter.com/h0HIpaKP3i
— Cronos Noticias (@Cronos_Noticias) August 15, 2025
El delincuente que viajaba como acompañante aprovechó la situación y se abalanzó sobre el motoquero que había quedado en el suelo con el vehículo encima.

El rastrero comenzó a bolsiquear a la víctima indefensa pero no pudo culminar la faena: Acero, el pitbull de la casa donde cayó el motoquero al que conocía, corrió en su defensa enseñando los colmillos y obligó a escapar a los cobardes rastreros.
Instantes después el propietario de la vivienda fue en auxilio del docente que, además, era su inquilino.
Este jueves y como resultado de la tensión que le provocó el ataque de la noche anterior, el hombre rompió el contrato de locación y se mudó en busca de una seguridad que, hace varios años, Mar del Plata perdió.