En el amanecer de este miércoles, alrededor de las 5:55, Lidia salió de su casa con su esposo y su nieto de 19 años. La pareja, por temor a la inseguridad cotidiana que viven en el barrio 22 de Enero, en Ciudad Evita, acompañaban al joven que iba a trabajar hasta la parada de colectivos.
Caminaron pocos pasos y, antes que pudieran reaccionar, dos motochorros los interceptaron y la pesadilla se hizo realidad.
"Uno me agarró y el otro intentó atropellar a mi marido con la moto", le relató la mujer al canal Telefe. "Duró segundos, yo solo le gritaba a mi nieto que corra", agregó.
El muchacho no escapó y el malviviente se le abalanzó, lo tiró al piso y lo golpeó con fiereza. Los gritos de Lidia alertaron a los vecinos y a Jeni, la madre del joven.
"Escuché los alaridos e imaginé que se trataba de mi suegra, agarré las llaves y salí", contó la mujer. "Lo primero que vi es al ladrón encima de mi hijo mientras le pegaba y no lo dude, le tiré una piedra a la cabeza y le pegué una trompada", declaró.

La reacción de la familia le puso punto final al intento de robo y todo cambió para los motochorros. Un vecino que vive a metros de la esquina escuchó los gritos y amenazas y salió a la calle con lo primero que encontró: un secador de piso.
El video incluido en esta nota da cuenta del valeroso enfrentamiento del hombre con los dos cobardes delincuentes a los que corrió y golpeó con el palo cuando cayeron en la calle de tierra.
Luego de algunos golpes y segundos, aparecieron Lidia, su nieto y otro vecino, que intentaron sumarse al escarmiento con piedras y trompadas. El conductor de la moto, mientras su cómplice huyó a pie, logró levantar la moto y darle arranque para escapar.

"A una vecina dos ladrones se le metieron en la casa a las 8 de la mañana. Nosotros lo único que queremos es seguridad y patrullajes, por acá la policía nunca pasa. Llamamos después de lo que nos pasó y no vinieron", denunció Lidia.
"Mi hijo quedó con mucho miedo, tiene heridas en la espalda y en la mano producto de los golpes y la caída", aseguró Jeni.
Las mujeres indicaron que no les robaron nada en esta ocasión, pero sí en otras oportunidades. "No es la primera vez que pasamos por una situación así", dijeron.