viernes 09 de diciembre de 2022 - Edición Nº2262
Cronos Noticias » En Foco » 18 abr 2022 08:00

El escenario bonaerense

Corriendo detrás de la crisis inflacionaria

Los salarios, las jubilaciones y las asignaciones sociales siguen perdiendo la carrera frente a la inflación y, en líneas generales, la crisis económica continúa sin un plan que permita ver la luz al final del túnel. Por el contrario, potencia el malhumor social frente a un tiempo muy complejo.


  • Corriendo detrás de la crisis inflacionaria

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El gobernador Axel Kicillof se adelantó al explosivo número mensual de inflación del INDEC y anunció un paquete de medidas para acceder a alimentos con mejores precios, fundamentalmente en el populoso conurbano.

En la crisis interna del oficialismo, el gobernador sigue la línea del kirchnerismo duro y apunta a la economía doméstica. Nada es casual. En buena medida el capital político del Frente de Todos dependerá de cómo evolucionen los elevados índices inflacionarios y el poder adquisitivo de los salarios tras la salida de la pandemia.

Tanto Kicillof como la liga de intendentes peronistas del GBA consideran, básicamente,  que la inflación en los alimentos (principal insumo de los sectores populares) es uno de los principales problemas de la agenda en la Provincia.

En términos políticos, el gobernador entiende que la inflación sigue descontrolada por las especulaciones de aumentos sin lógica por parte de las principales empresas formadoras de precios, y que el Gobierno nacional no está acertando con las respuestas y límites en la fiscalización de los precios.

Ante eso, la respuesta bonaerense fue anunciar una batería de medidas vinculada a una oferta de alimentos a precios más accesibles en una articulación con productores de la PBA, en un intento por contener el bolsillo.

El objetivo es dar luz verde a un programa para acceder a más productos y con mejores precios para potenciar los mercados municipales bonaerenses, con el fin de ofrecer una alternativa y reforzar algunas políticas nacionales que no llegan a las pequeñas ciudades del interior y los barrios más postergados del AMBA.

Ante esta coyuntura presentar medidas para garantizar el acceso a bienes esenciales y fiscalizar el cumplimiento de los acuerdos de precios puede tratarse de un analgésico ante la escalada inflacionaria. Peor es nada.

“Combatir la inflación es cuidar el bolsillo de los trabajadores y terminar con la especulación de unos pocos en detrimento del poder adquisitivo de los salarios”, señalan satélites incondicionales del FdT. 

Kicillof viene dejando atrás la postura de equilibrista que lo caracterizó durante la crisis del oficialismo por el acuerdo con el FMI y endureció su discurso ante una situación económica y social cada vez más compleja.  

Pero, la cuestión de fondo siguen siendo los chispazos por la “banda y el bastón” del “poder real” en la Argentina.  En las diagonales comentan que Alberto Fernández y Cristina Kirchner quedaron encerrados en un laberinto de hojarasca invernal, aunque ambos quisieran salir de esa situación. El Presidente para sacarse de encima a un sector del kirchnerismo duro que lo critica permanentemente y la vice para sacarse la responsabilidad del programa económico tras el entendimiento con el FMI. 

No obstante, la división interna por el rumbo económico no debería llegar a un límite capaz de fracturar a la coalición gobernante.

Conclusión: ni Alberto puede prescindir del actor más importante del FdT porque si lo hiciera estaría debilitando las condiciones de gobernabilidad ni Cristina puede romper porque todo lo que ocurriese después sería achacado a su responsabilidad.

Frente a este contexto existe un razonamiento contundente. De esto no se sale con discursos cercanos a la “antipolítica” que terminan siendo incompatibles con los límites razonables de la discusión democrática. Básicamente, porque nadie puede por sí solo ofrecer las condiciones mínimas de gobernabilidad.

En ámbito legislativo ya suenan nombres del arco opositor también para integrar los cargos vacantes en el directorio del Banco Provincia, una negociación que la gobernación tiene pendiente con Juntos pero que podría definirse después de Semana Santa

Lo que aparece con fuerza también es la disputa entre los sectores internos de Juntos que trabajan para recuperar el poder político en Nación Provincia en 2023,  aprovechando el agravamiento de las urgencias sociales que no logra solucionar el Gobierno

De hecho, los intendentes Julio Garro (La Plata) y Néstor Grindetti (Lanús) trabajan en la presentación formal de “Juntos Hacemos”, una flamante fuerza  que busca darle un lugar prioritario a una “asociación de municipios” y conquistar a los dirigentes peronistas que se alejan del oficialismo.

En la práctica es una plataforma para posicionarse en la Provincia pensando en las elecciones venideras, tal vez, buscando impulsar un candidato para la gobernación.

Existieron diferentes asuntos por los que ambos alcaldes se pusieron a trabajar en conjunto. El traspaso de la Policía Local a los municipios es un claro ejemplo. Además, Grindetti propuso que los intendentes sean los encargados de administrar los planes sociales.

En las diagonales, los radicales denuncian “falta de diálogo” entre Garro y las fuerzas políticas que componen la coalición a partir de la falta de actividad de una Mesa de Acción Política que, cuando funciona, funciona a medias, sin la presencia del jefe comunal.

“Queremos acompañar y ser partícipes de la transformación en la capital bonaerense dónde todavía hay mucho por  mejorar, dejando de lado las próximas elecciones, porque le gente espera otra cosa de todos nosotros", dicen.

Y agregan:   “Vamos a ir (a las PASO del año próximo) con candidatos propios en todos los niveles, detrás de Facundo Manes”.

Mucho, mucho ruido, como diría el cantautor español Joaquín Sabina.

Por Ricardo Salas

Fuente: lanueva.com

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