martes 26 de octubre de 2021 - Edición Nº1853
Cronos Noticias » En Foco » 19 dic 2020 09:50

Bitácoras bonaerenses

Alberto, Cristina y una “bendición” para el segundo año de gestión de Kicillof

En un Estadio que sin pandemia sin duda habría estado colmado de militancia, el presidente y la vicepresidenta llegaron en una suerte de darle un buen comienzo de año al gobernador bonaerense, frente a un 2021 que probablemente sea igual o más desafiante que el 2020.


  • Alberto, Cristina y una “bendición” para el segundo año de gestión de Kicillof

Pasadas las 16 y con el calor de frente en la cara, me dirigí a la puerta del Estadio Ciudad de La Plata, en la entrada por Avenida 25 y 528, y me dispuse a hacer una cola para ingresar al lugar. Me colocaron una pulsera color violeta, identificatoria para el área de prensa, y a la hora de querer ir hacia el interior del Estadio, donde nos dijeron que iríamos, comenzó la larga espera.

Pasaron las 16:20, las 16:30 y las 16:50, y la expectativa a que nos abrieran la puerta estando al rayo del sol y con barbijo en pleno diciembre se volvió casi un sueño.

Un poco después de las 17:00 ingresamos al interior del Estadio y ante las directivas nos ubicamos en un área específica para hacer entrevistas: “La red carpet”, dijo un organizador. Una red carpet que no esperaba estrellas de Hollywood, sino intendentes, funcionarios y legisladores que, vestidos de punta en blanco, se reunieron en un cierre de año donde, sin duda, la presencia de Cristina marcaba la diferencia.

Mostraron presencia en el área de prensa los intendentes del partido de La Costa, Cristian Cardozo; el de Villa Gesell, Gustavo Barrera; el ensenadense Mario Secco y también el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta. El punto a destacar: la ausencia de la oposición en un ambiente de color, festivo y cuyo propósito iba más allá del balance de fin de año y un par de anuncios destinados a la provincia de Buenos Aires, sino que venía a poner sobre la mesa una muestra de unidad y apoyo a la gestión bonaerense en un año signado por una pandemia que descolocó todos los planes y previsibilidades, y con el condimento especial de estar encarada por un frente amplio, diverso y muchas veces desorientado entre tanta singularidad.

En el corredor lateral al área de prensa, pasaron otras figuras que, pese al pedido de que hicieran entrevistas para nosotros,  los periodistas, decidieron resguardarse de las preguntas y fueron directo hacia el campo del Estadio, donde los aguardaban sus sillas frente al escenario en el que, casi dos horas más tarde, estarían presentes Alberto Fernández, Cristina Fernández, Axel Kicillof, Verónica Magario, Sergio Massa y Máximo Kirchner. Entre ellos, Felipe Solá y Hugo Moyano.

Los ministros de Kicillof llegaron al lugar juntos, a excepción de Julio Alak, que se hizo presente más temprano y paso rápido y sin mirar a un lado. Federico Thea, Mara Ruiz Malec, Cristian Girard, Augusto Costa, Agustina Vila, Agustín Simone, Estela Díaz, Javier Rodríguez, Teresa García y Pablo López ingresaron por el corredor lateral como equipo. Los acompañó también el intendente de Ensenada, Mario Secco, con un look de traje y anteojos.

Otras de las figuras que se hicieron presentes en la convocatoria, bajo el nombre “Desafíos para la reconstrucción bonaerense 2021” fueron Santiago Cafiero (jefe de Ministros de la Nación), Malena Galmarini (presidenta de ABSA), Victoria Tolosa Paz (Presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales de la Nación), Wado de Pedro (ministro del Interior de la Nación), Gabriel Katopodis (ministro de Obras Públicas de la Nación), Federico Otermín (presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia) Felipe Solá (ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación), Nicolás Ferraresi (flamante ministro de Desarrollo Territorial y Habitat), el sindicalista Hugo Moyano y hasta Hebe de Bonafini.

Horas van, horas vienen, la convocatoria citada para las 18 horas estaba un poco demorada entre un calor y cansancio inconfundible de fin de año. De repente un sonido de turbinas en el aire cerca de las 18:15 pareció indicar lo que todos estábamos esperando: llegaba el helicóptero de Cristina Fernández, y como consecuencia, los que traían a Alberto, Sergio Massa, Máximo Kirchner, y Kicillof  y Magario.

Cerca de la puerta, los videos del celular no pudieron captar las imágenes de la llegada del primer helicóptero, pero el movimiento comenzaba a cambiar en las inmediaciones del Estadio, lleno de un simbolismo peculiar y que resultaba aún más enorme por las restricciones de cantidad de personas debido a la pandemia.

En ese momento, tomé la determinación de dirigirme al sector del palco, dentro del campo del Estadio, aún con la sensación de que el sol iba a pegar fuerte a esa hora de la tarde.

En ascensor, subimos hasta los asientos del palco y, de lejos y con poco panorama sobre el escenario central en el que se divisaban siete sillas vacías a la espera de los funcionarios, nos dispusimos a ver en repetición los mensajes de los intendentes de algunos de los 135 municipios bonaerenses. Una vez más, la confirmación de que en el acto no participarían intendentes de Juntos por el Cambio, pese a la invitación formal por parte del gobierno bonaerense.

Tras tres o cuatro anuncios anticipados para que todos los funcionarios –parados, conversando entre ellos- ocuparan sus asientos, el acto comenzó con una breve (brevísima) introducción de la vicegobernadora Verónica Magario, quien fiel a su estilo habló sobre los desafíos de pensar un 2021 “distinto”. “Las frustraciones también nos ponen el desafío de salir adelante”, destacó.

Luego tomó la palabra Máximo Kirchner, quien hizo un repaso a nivel nacional de las medidas que se tomaron este año, y no perdió la oportunidad de dar un mensaje a los sectores más ricos de la población: “Los empresarios deben entender que los argentinos no pueden más”, precisó y cerró, con un mensaje de unidad: “Afuera las peleas y las miserias”.

Sergio Massa tuvo un mensaje mucho más “de campaña”, y aseguró que este año “nos sirvió como reencuentro” a nivel político, y dio algunas precisiones sobre los desafíos de cara al 2021.

Previo a las palabras de Axel Kicillof, una presentación que se vio por las pantallas gigantes, aunque con cierta dificultad desde las gradas, expuso los proyectos más importantes que se concretaron en el gobierno bonaerense este 2020.

Para no perder la costumbre, tras el video Kicillof habló largo y tendido e intentó hacer foco en 4 anuncios importantes, un poco la excusa del evento, que venía a cerrar el año y a mostrar públicamente que pese a los rumores de internas, el Frente de Todos estaba unido. “Techo, comida y escuela”, precisó el Gobernador tras el anuncio que compromete inversiones en los pilares que el peronismo destaca como bandera, y que Kicillof intentó destacar a lo largo del año pese a la pandemia.

Sin duda, más allá de la importancia de los demás anuncios, el que causó mayor impacto fue el de rebautizar el Estadio Ciudad de La Plata como Estadio Ciudad de La Plata Diego Armando Maradona, en honor al ex futbolista, que falleció este 25 de noviembre. Aplausos, ovaciones y un ambiente de cercanía se vivieron en esos instantes.

Para cerrar, el mandatario no perdió oportunidad de dirigir unas palabras a la oposición –funcionarios y medios de comunicación-, al precisar que “no es tiempo de politiquería” y les pidió que “ayuden a que podamos vacunar al pueblo argentino y ponerle fin a esta calamidad que afectó al mundo”.

Sin embargo, los más fuertes aplausos, tanto desde las gradas como desde las sillas blancas ocupadas por los funcionarios, se los llevó la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández, quien comenzó con un mensaje fuerte sobre dos de los desafíos más importantes a considerar en el 2021: por un lado, el de “repensar todo nuestro sistema de salud”, y por el otro, la economía.

Concisa y al pie, la vicepresidenta no dudó en poner sobre la mesa nuevamente sus dotes de líder, y mencionó, sobre el primer desafío, que será necesario “seguir con la guardia en alto y poner mucho dinero en el sistema de salud”, anticipándose a lo que prevén algunos científicos sobre la llegada de nuevas pandemias para las que deberemos estar preparados.

Por otro lado, habló sobre la economía, y dejó muy en claro una consigna, a su entender: es necesario volver a hacer lo que se hizo durante su gestión de doce años. Pícara, suspicaz y sin pelos en la lengua, Cristina aseguró que la gente volvió a votar al kirchnerismo –en un frente mucho más diverso-, porque la economía funcionó muy bien durante los 12 años de su gestión. Salarios, jubilaciones, tarifas y precios accesibles de alimentos fueron los pilares que la vicepresidenta señaló en su deseo de marcar un rumbo en el 2021.

Para finalizar, habló sobre el lawfare, y dio un fuerte mensaje a funcionarios: "El lawfare es también para disciplinar a los políticos y que no hagan lo que tengan que hacer”,  y agregó: “Todos aquellos que tengan miedo, o que no se animan, por favor, hay otras ocupaciones además de ser ministro o ministra o legisladores. Vayan a buscar otro laburo, pero necesitamos gente que los sillones que ocupan sean para defender a los argentinos".

Una vez más, el recuerdo de la carta de Cristina sobre los “ministros que no sirven”, y un pequeño pie a repensar el funcionamiento del poder tanto para quienes están dentro de la gestión como para la oposición.

Los aplausos para Cristina resonaron desde las sillas de los funcionarios y también desde las gradas donde sólo estábamos los periodistas. El discurso de Cristina acopló en el Estadio y el mensaje de Alberto quedó para cerrar una tarde donde el sol comenzaba a caer.

Ya eran más de las 20:30, y lo que parecía significar el cierre más importante con las palabras del Presidente se vio con la dificultad de que, en un tono tan calmo como el que Alberto suele usar, desde las gradas se oyó muy bajo.

Alberto no se detuvo en particularidades, sino que más bien puso el acento en destacar la figura de Axel e insistir sobre el funcionamiento de la Justicia de manera adecuada.

Lo más picante fue su crítica a Alfredo Cornejo, presidente del Comité Nacional de la UCR, al recordar que había expresado públicamente que sospechaba que detrás de las “idas y vueltas con la vacuna de Pfizer” había un acto de corrupción.

“Corrupción fue dejar vencer miles de vacunas en los galpones de la aduana. Eso era corrupción y no lo escuché al presidente del radicalismo hablar de eso”, dijo Alberto elevando finalmente su tono de voz, y lanzó: “Cornejo, venga que le rindo cuentas las veces que usted quiera, porque nosotros no le robamos a la gente. Venga todas las veces que usted quiera”.

Para concluir, en una noche donde empezaba a sentirse el aire fresco por el sol que bajaba, Alberto precisó que había que poner en valor la palabra política, y destacó: “La palabra política es nuestro principal patrimonio”.

Con un aplauso general de las sillas ocupadas por intendentes, legisladores y demás funcionarios afines al gobierno, los principales referentes del Frente de Todos cerraron una jornada que dio de que hablar.

Otra vez, el sonido de los helicópteros partiendo del Estadio Único a unos 20 minutos de las 21:00, dio fin al evento de fin de año donde el Frente de Todos buscó volver a mostrarse cerca, y bajo la consigna de seguir proyectando para no perder de vista las particularidades y diferencias entre sus votantes. Una estrategia previsora, o un salvataje ante un año caldeado y complejo.

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