jueves 22 de octubre de 2020 - Edición Nº1484
Cronos Noticias » En Foco » 20 sep 2020 13:59

El escenario bonaerense

Inquietudes que reconfiguran la agenda política y mediática

La economía y la disputa por Coparticipación que se desató entre Nación, Provincia y Ciudad ahora en el centro de la escena.


Por: Ricardo Salas

Paradójicamente en el momento de mayor crecimiento de la curva de fallecimientos y contagios del Covid- 19, la agenda política y mediática se reconfiguró en base a dos inquietudes: el rumbo económico y la ampliación de la grieta entre bonaerenses y porteños por el recorte de fondos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, después del conflicto policial en la Provincia.

La decisión del presidente Alberto Fernández de destinar mayores recursos a la PBA se transformó en una bocanada de aire fresco para la administración de calle 6. En principio, el gobernador Axel Kicillof logró “aquietar las aguas" después del aumento y distintos beneficios que le anunció a la fuerza policial. 

No obstante, en charlas reservadas dentro del oficialismo, no pocos ponen en duda la “gestión política” durante y después del duro conflicto con la Policía Bonaerense por parte del Gobernador.

A las idas y venidas hay que sumarle un nuevo gesto de torpeza del todavía ministro de Seguridad, Sergio Berni, cuando sacudió la agenda política al cuestionar públicamente el trabajo de las organizaciones de Derechos Humanos, aunque después pidió disculpas.

Los dichos de Berni tocaron una de las fibras militantes de Kicillof y su juvenil equipo ministerial. Esta vez, el gobernador decidió intervenir, y según dicen, no con “buenos modales”.

"Estamos en una situación en la que Berni está preparando su retirada”, insisten en las diagonales. Fuera de micrófono en no pocos despachos legislativos señalan que este tipo de “debilidades” se tendrán que resolver en el mediano plazo. Algunos creen que la continuidad de Berni depende de Kicillof y su discreta cúpula ministerial. Probablemente, la estrategia política sea no entregar la cabeza de un ministro en medio de la pandemia sanitaria. Otros apuestan que no hay “plan B” para reemplazar al mediático funcionario.

Son errores no forzados del propio Gobierno los que permiten la avanzada del arco opositor. No es por mérito ajeno sino por los “goles en contra”. En la coalición gobernante del Frente de Todos la procesión va por dentro, parece. Claro, la responsabilidad de conducir el Gobierno no deja mucho espacio para cuestiones domésticas.

En cambio, en la oposición, la puja por la conducción estratégica de la alianza opositora se vuelve cada vez más evidente.

Está claro que dentro de JxC hay halcones y palomas, y los primeros son los encargados de alimentar la famosa grieta, que es justo decir, desde los gobiernos de “los Fernández” y de Kicillof tampoco se esmeran en cicatrizar. En esa línea parecen haberse encolumnado el expresidente Mauricio Macri y sus satélites del Pro como, por ejemplo, Patricia Bullrich como jefa de ese esquema duro.

También están los “moderados” que buscan tender puentes con otros sectores. De allí emerge la figura de Horacio Rodríguez Larreta, como un potable emergente, pese a la estocada que sufrió con la quita de recursos de la Nación a la ciudad de Buenos Aires.

También figura como perfil moderado la exgobernadora María Eugenia Vidal, ¿Dónde va a jugar políticamente, en CABA o en la Provincia? De la respuesta a esa pregunta pueden surgir algunas certezas para el futuro opositor en el ámbito bonaerense.

Justamente un primer test será en la Provincia, cuando se diriman las internas de la UCR entre el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, y el actual presidente del bloque de diputados de JxC, Maximiliano Abad, y que representa al oficialismo saliente del exvicegobernador Daniel Salvador.

La interna radical es decisiva por dos motivos: por un lado, se juega el rol del partido dentro de JxC, pero también quién se va a quedar con la lapicera que se usará para llenar las listas de candidatos en las elecciones legislativas de 2021.

Frente a ese contexto, el Frente de Todos también anota el “bombardeo mediático” con declaraciones y mensajes por redes sociales de “activistas amarillos” que se van turnando para criticar la gestión gubernamental. El oficialismo asegura que se van turnando para criticar a un Kicillof que intenta esquivar la “avanzada macrista”. 

Días atrás y a pesar de rechazar la quita de un punto de coparticipación a Rodríguez Larreta, intendentes y legisladores de JxC salieron a reclamar que ese dinero, que ingresará a la Provincia, se distribuya a los municipios bonaerenses. 

Según los números que maneja el entorno del ministro de Hacienda y Finanzas, Pablo López, desde la llegada del coronavirus, la Provincia asistió a los 135 municipios con alrededor de $ 16,8 mil millones. Estos fondos distribuidos a través de diferentes mecanismos fueron destinados para infraestructura sanitaria y en asistencia financiera a los intendentes para poder hacer frente, por ejemplo, al pago de sueldos al personal municipal.

Después Kicillof avisó la transferencia de otros $ 1.500 millones de pesos para gastos vinculados a la pandemia. Son etapas del plan “Provincia en Marcha”, como la serie de obras de infraestructura en 37 municipios, que anunció el Gobernador con una inversión total de $ 725 millones, correspondientes al Fondo de Infraestructura Municipal.

Entre los distritos beneficiados con refacciones en hospitales, ampliación de redes de agua, obras hidráulicas y obras viales, entre otras, por ahora aparecen apenas 5 municipios de la Sexta.  Se trata de obras decididas por los jefes comunales que permitirían generar fuentes de trabajo y beneficios en las economías locales, según proyectó el ministro de Infraestructura, Agustín Simone.

Por Ricardo Salas

Fuente: lanueva.com

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