martes 10 de diciembre de 2019 - Edición Nº1167
Cronos Noticias » En Foco » 24 jun 2019 15:34

Bitácoras bonaerenses

Las secuelas y proyecciones del cierre de listas en el territorio bonaerense

Vidal y la lapicera en el armado de sus candidatos. Un “lilito” en fuga. Complicaciones en el cierre del Frente de Todos. El enojo de los intendentes.


Por Juan Alfaro | @alfajuan

El misterio se terminó, las especulaciones se retiraron a la espera de su próximo turno, los heridos aún padecen de su suerte. Las listas de los precandidatos que competirán en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo 11 de agosto ya están anotadas. Como todo cierre, los marginados, los que no imprimieron su firma, los que quedaron afuera también son parte de las noticias. ¿Qué dejaron las conformaciones de las listas en el territorio provincial? El nuevo escenario.

Por el lado de Juntos por el Cambio, la gran novedad es la estampa del vidalismo en el armado de las listas de las ocho secciones electorales, como así y también en los principales lugares de las que competirán para Diputados Nacionales. La gobernadora María Eugenia Vidal y su “mano derecha”, el jefe de Gabinete Federico Salvai, se encargaron de ubicar la mayor cantidad de funcionarios bonaerenses de su riñón, aún a cuesta de quejas, rupturas y berrinches internos. El objetivo es claro, “blindar” a la gobernadora en dos sentidos: si se gana, de cara a la disputa por la carrera presidencial en la interna con el poderoso jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, y si es que se pierde, lograr mantener una “tropa de leales” que aún respondan a Mariu en las penurias. La movida dejó un tendal de heridos. El más resonante es la ruptura que se plasmó con Emilio Monzó, quien terminó sin un solo diputado a renovar de los cinco que se les vencía el mandato. El final a la compleja relación que mantuvieron Vidal y Monzó desde tiempos de la campaña bonaerense del 2015, llegó a su final el viernes 21, en la reunión que mantuvieron la gobernadora y el titular de Diputados de la Nación en el segundo piso del Museo Ferroviario de Retiro, donde Vidal tiene sus oficinas de gobierno. Fueron pocos minutos de definición en los que Vidal, seria y sin vueltas, le ofreció a Monzó un solo lugar en las listas bonaerenses, de los cinco que pretendía. Con resignación, Monzó aceptó ese lugar, pero pidió que fuera para Marcelo Daletto, como cabeza de lista de la cuarta sección. La respuesta fue tajante, Vidal le dijo que ese único lugar iba a ser en la octava sección. Monzó, quien ya percibía a dónde conducía la negociación, preguntó si iba a ser como cabeza de lista. La respuesta de Vidal fue contundente: “En tercer lugar”. El mensaje había sido claro, Monzó no aceptó la oferta, se levantó de la reunión y se fue. “Nos echaron”, fueron las palabras que usó el titular de la Cámara Baja nacional para comunicarle a su tropa la mala novedad. Según analizan en varios despachos, el desguace se dio en una concordancia táctica entre Vidal con su “enemigo interno”, Marcos Peña. Una especie de acuerdo contra el “enemigo interno común”. Los monzoistas que quedaron afuera son los diputados Marcelo Daletto y Oscar Sánchez, y los senadores Marcelo Pacífico, Eduardo Schiavo y Gabriel Monzó. Crónica de una ruptura anunciada.

Pero las secuelas de Juntos por el Cambio no terminaron ahí. Tanto vidalismo puro en las listas secciones provocó la reacción de varios intendentes del oficialismo. Cecilio Salazar, alcalde de San Pedro, no ocultó su enojo ante el armado de las listas para senadores provinciales. Sin tapujos, afirmó: “Nunca vi tanto desastre en el armado de las listas seccionales. En la segunda hicieron un desastre. Están poniendo gente de otras secciones que no los conoce ni Dios. Me recuerda a otras épocas esto. Pensé que éramos distintos”. Si bien el Intendente afirmó que no deja el espacio, junto a los otros seis jefes comunales de la sección le hicieron llegar un texto a Salvai para dejar en claro su descontento. Párrafo aparte merece el salto a última hora que dio el ultra polémico diputado Guillermo Castello, quien con críticas a Cambiemos se fue del espacio que conduce Elisa Carrió y cumplió su sueño de ser candidato a gobernador, aunque de un espacio poco competitivo como el Frente Despertar, del economista José Luis Espert. Desde hace meses Castello era mirado de reojo por Calle 6 y sus compañeros de banca, sobre todo con su postura en contra de la cifra de 30.000 desaparecidos en la Dictadura Militar de 1976 o el apoyo explícito al desembarco de Uber en la Provincia, escenario que Vidal prefería evitar. Quejas y fugas sobre la escena.

El Frente de Todos no pudo hacer honor a su nombre en el terreno bonaerense, dado que el armado de listas seccionales dejó un tendal de heridos y muchas broncas, sobre todo entre los intendentes bonaerenses. La Cámpora, el Frente Renovador de Sergio Massa, fueron los que más lugares “entrables” ubicaron en las listas, de una gama de sectores que pedían pista. Pero el verdadero lío se armó en las listas seccionales de la Provincia, donde el hermetismo, la confusión y la rosca estuvo presentes hasta 12 horas después del cierre formal de listas. Los intendentes del Conurbano, esos que pensaron que aceptando la imposición del Instituto Patria de Axel Kicillof candidato a Gobernador iban a ser co-propietarios de la lapicera bonaerense, se encontraron con las “típicas actitudes” de años anteriores y vieron cómo sus aspiraciones estaban a punto de evaporarse nuevamente. De hecho, al viernes, en una clara queja abierta, los alcaldes de la Primera Sección se reunieron y mostraron por Twitter su descontento ante lo que sería pocos lugares en la lista. Alberto Fernández y Máximo Kirchner tuvieron que agarrar el celular y llamar a los referentes (Mario Ishii, de José C. Paz, y Gustavo Menéndez, de Merlo), para intentar calmar las aguas. Sin embargo, al cierre de esta columna nada está dicho aún y las listas del Frente de Todos para la Legislatura bonaerense siguen siendo una incógnita. La bronca de los alcaldes.

Dentro del peronismo kirchnerista dos escenarios se llevaron el protagonismo. El primero es La Plata, capital bonaerense y el segundo distrito en cantidad de votos en PBA, detrás de La Matanza. En la ciudad de las diagonales el Frente de Todos no pudo lograr la unidad, nadie pudo ordenar la tropa y al final se presentaron cinco listas para las PASO que quieren competir por la Intendencia (Florencia Saintout, Victoria Tolosa Paz, Guillermo Escudero, Federico Martelli y Luis Arias). Un escenario que claramente beneficia al actual intendente de Juntos por el Cambio, Julio Garro. Los egos y la falta de acuerdo en el territorio platense provocaron la multiplicidad de listas presentadas. De todas formas, no vaya a ser que en esta semana, alguna o varias se den de baja. El otro escenario es Tigre, donde la incorporación de Sergio Massa y su Frente Renovador al Frente de Todos trajo tensión en ese distrito. El actual intendente, Julio Zamora, quien fuese “delfín político” del tigrense, después del 2017 viene mostrando autonomía y cercanía el peronismo K. Pero la incorporación de Massa trajo su pedido particular de “recuperar Tigre”, con la candidatura única de su esposa Malena Galmarini. Ante las presiones y denuncias de “proscripción”, Zamora resistió y hasta estuvo dispuesto a ir a una PASO con Galmarini. Por las dudas, anotó una lista vecinal. Casi a última hora, la paz llegó y se acordó que Zamora sea el candidato con la boleta del Frente de Todos, y Galmarini a legisladora provincial. Todas postales de un cierre de listas que, de a poco, configuran el escenario político. El electoral ya está y la campaña comenzó.

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