viernes 19 de julio de 2019 - Edición Nº1023
Cronos Noticias » En Foco » 13 jun 2019 17:53

Se terminó la relación

Ruptura entre Arroyo y el vidalismo: riesgo mutuo sobre las chances electorales en Mar del Plata

“La Feliz” es el tercer distrito electoral de peso en la Provincia y las diferencias entre el alcalde marplatense y al Gobernadora, terminaron en un quiebre que puede costarles las retención del distrito.


Por Juan Alfaro (ALFA) | @alfajuan

La sangre llegó al río y seguramente traerá secuelas. Al final, después de meses de discrepancias y tensiones la relación entre la gobernadora, María Eugenia Vidal y el intendente de Mar del Plata, Carlos Arroyo se terminó. El miércoles 22, cuando se oficializaron los partidos que adhieren a Juntos por el Cambio en la Provincia, desde la Gobernación dejaron trascender que el partido vecinal del alcalde marplatense -Agrupación Atlántica- quedó afuera de Juntos por el Cambio.

Además, desde las altas esferas de Calle 6 aseguran que Arroyo quedó excluido del espacio oficialista y competirá “por afuera” en las elecciones marplatenses. Según pudo saber CRONOS, la ruptura no fue fácil, tuvo una ardua y tensa negociación, donde el vidalismo quería que Arroyo se corra de la candidatura a intendente y le ofrecieron un lugar en lista de Diputados Nacionales. Pero desde el lado del alcalde pidieron más moneda de cambio para esa posibilidad, lo cual no fue aceptado por los operadores políticos del vidalismo.

Desde el entorno de Arroyo, según pudo saber CRONOS, sostienen que de forma anticipada anotaron por afuera de Juntos por el Cambio a la Agrupación Atlántica y destacan que el alcalde de “La Feliz” estaba dispuesto a competir en una PASO con los candidatos que habilite la Gobernación.

Ahora, este portal pudo confirmar que el vidalismo ya asimiló la ruptura con Arroyo y habilitará la PASO entre el diputado nacional, Guillermo Montenegro (el preferido de Vidal) y  la concejala Vilma Baragiola, referente del radicalismo marplatense. Es posible que haya lugar para el titular del bloque de diputados bonaerenses, Maxi Abad, pero no para el legislador Guillermo Castello, hombre ligado a la Coalición Cívica de Elisa “Lilita” Carrió, al que ni siquiera miden en las encuestas.

La ruptura deja un escenario complejo para Vidal y Arroyo. Por un lado, el alcalde tendrá que competir con boleta corta en Mar del Plata, dado que Roberto Lavagna negó que  vaya a acoplarlo a Consenso Federal. Por el otro, la Gobernadora siempre quiso ungir a Montenegro, pero pese a que oficia de edecán informal en cada acto de la mandataria en Mar del Plata, el ex ministro de Seguridad Porteño no levanta en las encuestas. La que mejor perfilada dentro de Juntos por el Cambio es Baragiola, pero en los pasillos de la política marplatense y de La Plata se escucha decir que el “vidalismo no confía mucho en ella”.

El riesgo de la ruptura es para ambos, Mar del Plata es el tercer distrito electoral más importante de la Provincia, detrás de La Matanza y La Plata. Cualquier movimiento fallido puede poner en riesgo la elección tanto para Arroyo, como para Vidal. Los resultados se verán en las urnas, sobre esta arriesgada maniobra que puede convertirse en un boomerang electoral.

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