domingo 21 de julio de 2019 - Edición Nº1025
Cronos Noticias » En Foco » 29 abr 2019 17:17

Bitácoras bonaerenses

Macri y Vidal, acorralados

El nuevo temblor que generó otro pico histórico del dólar provocó nuevo nerviosismo en Cambiemos, en una semana donde el “Círculo Rojo” pidió en público por el “Plan V”.


Por Juan Alfaro | @alfajuan 

Otro temblor sacudió los cimientos de Cambiemos. Las secuelas aún no terminaron, pero amenazan con dejar marcas difíciles de ocultar. Los miedos se acrecientan, las desconfianzas mutuas protagonizan las reuniones de emergencias. El sesgo en el que está envuelto el “Patrón” (denominación al modo en que Mauricio Macri ejerce su liderazgo en el oficialismo) impide tener claridad sobre el andar espinoso. Hay un torbellino y el camino tiene una densa niebla. Una nueva escalada del dólar irrumpió en el agitado escenario, otro pico histórico (este viernes 26 cerró a 47 pesos), el Riesgo País superó los 1.000 puntos y se volvió a erguir como un monstruo amenazante. El nuevo sacudón provocó nerviosismo en Cambiemos, en la Casa Rosada y en la Gobernación bonaerense. Pero todas las miradas apuntan al “Patrón”. Hay terquedad, falta de reacción política, discurso repetido y mecanismos económicos que no están resultando. El combo explosivo.

Ya no es novedad que día a día Macri baja en las encuestas. Ya no es novedad que Cristina Kirchner no sólo le ganaría en la primera vuelta en octubre, sino también en un hipotético ballotage. Detalles sobre este escenario, hay consultoras que hasta avisan que Sergio Massa le ganaría en una eventual segunda vuelta. El escenario para Macri no es el mejor. Es evidente un fracaso de su gestión. Algunos dirán que todas las medidas que tomó fueron exitosas en torno a su concepción política-económica y pertenencia de clase. Pero hay una realidad, salvo que en el fondo no tenga como objetivo la reelección o ser un presidente con una popularidad cuanto menos aceptable. El pulgar abajo y la falta de confianza que le tienen los mercados (esas entelequias aparentes), el empresariado denominado “Círculo Rojo” (sector de donde proviene, paradójicamente), diversos referentes de Cambiemos y hasta editorialistas de las corporaciones mediáticas que lo apoyaron, se conjuga en ese fracaso de gestión y política. Para colmo ese “Círculo Rojo” al cual, si no fuera Presidente de la Nación, seguramente pertenecería, lo humilló en público, con una de sus “empleadas”. Golpes al orgullo.

El martes 23 de abril, en el lujoso Hotel Alvear, María Eugenia Vidal fue la única oradora en el almuerzo que compartió con empresarios e inversores del CICyP (el llamado “Círculo Rojo”). Que el empresariado haya invitado de forma privilegiada a la Gobernadora, de por sí fue un trago amargo para Macri. Pero lo áspero llegó cuando ese “Círculo Rojo” interrogó a Vidal sobre la posibilidad de ser candidata a presidenta, en una escena que no fue a puertas cerradas o conocida por un trascendido, sino de forma pública. Se sabe, desde hace meses, el “Círculo Rojo” –por lo bajo– viene fogoneando el “Plan V” (Vidal candidata a presidenta, en reemplazo de Macri). La degradación que hicieron esta semana con Macri acorraló al jefe de Estado, pocas horas antes de que explotara otra disparada del dólar. Vidal, en medio de este tumulto, apeló una vez más a su alineamiento extremo con su “jefe político” y, sonriente, ratificó que Macri es el candidato a presidente y ella a Gobernadora. Más allá de esa subordinación, el efecto se dispersó con fuerza y, ante la presión, horas después, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, tuvo que salir a ratificar la candidatura de Macri, lo mismo que el miércoles el jefe de Gabinete de Nación, Marcos Peña. “No aclares tanto que oscurece”, dice un viejo refrán. Además, un dato para nada menor, es la sobre ratificación de la candidatura de Macri. La presión es cada vez más fuerte, el acorralamiento más evidente. A esta altura, Macri no está encaprichado con su candidatura, la resiste, ante la embestida para sacarlo de la cancha. Y la resiste ante las presiones de los sectores de donde proviene, esos que parece que le dijeron: “Ya está pibe, hiciste bien el laburo, pero no nos asegurás el triunfo y la continuidad” (palmada en la espalda mediante). Las pesadillas hechas realidad.

El 22 de junio terminará todo este tumulto que cada día trae un nuevo sacudón. Ese día se conocerán las candidaturas de todos los espacios políticos. Mientras tanto, Vidal también está acorralada. Su subordinación absoluta a Macri hoy la está llevando a un escenario de derrota en la provincia de Buenos Aires. La posibilidad de reelección se aleja al ritmo que el dólar sube y la inflación se hace más grande. Su excesivo alineamiento con el “Patrón de Cambiemos” le está pasando factura, más allá de que Macri sea un salvavidas de plomo. La cara de la crisis es Macri, pero Vidal queda pegada a esa situación. “Si la inflación no baja”, va a ser difícil ganar la elección, confiesan las altas esferas de la Gobernación. En su intimidad, la mandataria aún lamenta que el presidente le haya impedido desdoblar las elecciones bonaerenses. ¿Los lamentos de “Mariu” se terminan pegando al salto a una candidatura presidencial? No. Porque según algunas mediciones hechas como candidata a presidente, tampoco tiene el triunfo asegurado, y menos si la economía sigue en crisis. En todo caso, Vidal tendría que mostrar una cierta ruptura con Macri, ya que ser su reemplazo indirectamente significa que el otro fracasó, pero eso no impide ser la cara visible del mismo espacio político; en definitiva, una heredera. En la política, se sabe, las herencias no siempre son buenas.

Fuente: ANDigital 
 

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