martes 23 de abril de 2019 - Edición Nº936
Cronos Noticias » En Foco » 1 abr 2019

Bitácoras bonaerenses

El juego de posibilidades: la ruleta electoral Macri, Cristina, Vidal y Lavagna

Cuáles son los escenarios en la provincia de Buenos Aires con cada uno de estos nombres como candidatos o no. Temores, apuestas e incertidumbres que son parte del menú actual.


Por Juan Alfaro | @alfajuan

Las cartas sobre la mesa son variadas, las fichas no tienen destino asegurado. Los apostadores confundidos no quieren jugarse, no tienen “una fija”. La incertidumbre es la reina, la protagonista, acompañada de una crisis económica que no quiere perder cartel. Si alguien tuviera que jugar a ser vidente y pronosticar quiénes serán candidatos o los próximos gobernantes, seguramente no acertaría en lo más mínimo. Si algo de particular tiene el escenario electoral de este 2019 es que nadie sabe qué va a pasar y hasta las candidaturas ultra ratificadas, como la de Mauricio Macri, están bajo tela de juicio. Los principales espacios políticos, Cambiemos y el peronismo/kirchnerismo, más la secundaria Alternativa Federal, dependen de cómo se posicionen las fichas en el escenario presidencial para así armar hacia abajo. Nadie tiene asegurado el boleto. La perinola de la política.

“Juntos a matar o morir”, es la premisa –por orden de Macri– que el poderoso jefe de Gabinete, Marcos Peña, bajó como un lema de guerra para la alicaída tropa porteña y bonaerense. Al ritmo que la crisis se agudiza y el dólar muestra sus dientes, la intención de voto de Macri cae todos los días, con el serio peligro –según las últimas encuestas que llegaron a la Casa Rosada– de no sólo perder la general contra Cristina Fernández de Kirchner, sino también el ballotage. Por si fuera poco, la suerte de Macri afecta a María Eugenia Vidal, a quien en las últimas mediciones el salvavidas de plomo que representa el presidente le sumó otros kilos más a su navegación. Ir pegado a la boleta del jefe de Estado, hoy hace que la gobernadora pierda la elección contra el candidato que arrastre los votos de Cristina en la provincia de Buenos Aires. Se sabe, en ese lugar podrían estar el exministro de Economía, Axel Kicillof; la intendenta de La Matanza Verónica Magario; o el alcalde de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. Sobre este berenjenal, aún hay ecos del llamado “Plan V” (Vidal candidata a presidenta), idea que fogonean varios sectores de Cambiemos pero que desde la gobernación en La Plata descartan, salvo una caída estrepitosa de la intención de voto de Macri o un dólar hiper-descontrolado. Pero los problemas no se solucionarían con una Vidal ocupando la candidatura presidencial y una “salida elegante de Macri”. En el territorio bonaerense el espacio de la postulación para la gobernación quedaría decrecido en peso, más allá de que en Cambiemos se conjeturen con nombres como la ministra de Desarrollo Social de Nación, Carolina Stanley, o el titular de la cartera de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo. ¿Si actualmente Vidal puede perder las elecciones, qué garantías tiene otro candidato del oficialismo? Por ahora, el “Plan V” sigue siendo una versión. En la mente de la gobernadora ronda como pésimo escenario que Cambiemos pierda ambas elecciones, aunque su peor pesadilla es que ella gane en provincia, pero que CFK lo haga en la presidencial. Los temores reinan en Cambiemos.

El peronismo/kirchnerismo parece tener una de las mejores cartas en esta partida: el arrastre positivo que le daría Cristina al candidato o candidata para la gobernación, más allá de que las viejas internas de los intendentes siguen sin resolverse y CFK ya advirtió que “no quiere unas PASO en provincia” y que si “no logran un candidato de consenso” impondrá a Kicillof como candidato. Sin embargo, en el terreno bonaerense, ese escenario daría un giro trascendental si es que la expresidenta no es candidata. Primero, el arrastre positivo estará ausente y esa declinación abriría las puertas de más de una vertiente que quiera sentarse en la silla de candidato, con serias chances de que las PASO sean el escenario para dirimir la puja. Sobre ese plano, muchos ven que Felipe Solá sea uno de ellos y hasta no descartan a Kicillof (una especia de carta comodín) compitiendo por ese lugar. No se descarta que sin CFK candidata, incluso se pueda gestar un acuerdo con el peronismo que, por ahora, sigue con su armado en Alternativa Federal. Ese efecto se trasladaría al territorio bonaerense, ante la ausencia de la líder que ordene a la tropa. Las internas entre los alcaldes quedarían liberadas y tampoco se descarta que haya más de dos listas en una PASO. La dispersión repetida.

Desde atrás viene Alternativa Federal, sin un liderazgo concreto, con muchos caciques y, en la provincia, sin una figura relevante que se anote como competidor serio por el “Sillón de Dardo Rocha”. El espacio que intentan instalar Sergio Massa, el camaleónico Miguel Ángel Pichetto y el salteño Juan Manuel Urtubey, más algunos gobernadores peronistas, tiene como protagonista un interesante duelo de egos, carteles y pujas de poder, que pueden hacer tambalear ese espacio. Como una suerte de carta tapada se posicionó la aparición del longevo Roberto Lavagna y sus medias con sandalias, como el tercero en discordia que pretende dar el batacazo en octubre. Sin embargo, Lavagna también está preso de su ego y afirma que “no quiere” una PASO en el espacio que compita y pide ser “el candidato único”. Mientras tanto, algunas encuestadores muestran un progresivo crecimiento en intención de voto, aunque por ahora lejos de los dos primeros. Los más optimistas sueñan con sacarle votos a Macri y así tener “asegurado” un triunfo contra Cristina en un hipotético ballotage. Otros, los desconfiados, afirman que “tendrá el mismo papel” que Florencio Randazzo en las elecciones de 2017: ser el “candidato muletto” de Cambiemos. Pero la figura del primer ministro de Economía de Néstor Kirchner despierta simpatías en peronistas que siguen sin encontrar contención en el kirchnerismo. Los dilemas recaen en el terreno provincial. Las apuestas coinciden en que si Sergio Massa fuese candidato a gobernador, sería casi número puesto. Pero las aspiraciones del tigrense parecen ser más altas y no deja de repetir que es candidato a presidente. Ahí surge la alternativa de Marcelo Tinelli, quien en los últimos días comenzó a caminar la provincia. Al conductor y empresario televisivo no le hace falta instalación, tiene altísimos niveles de conocimiento, pero no así intención de voto. De hecho, las encuestas que lo midieron lo ubican apenas superando los 8 puntos de intención de voto. Alternativa Federal apuesta –por ahora– a Lavagna. Resta saber cómo se configurará el resto de tablero y quiénes resignan sus egos. Está la posibilidad de que el hombre de las sandalias no sea candidato, escenario que llevaría a ese espacio a retroceder varios casilleros en la carrera electoral, dado que los otros postulados por el “Sillón de Rivadavia” no llegan a ser competidores serios. Duelo de egos en el peronismo no K.

Fuente: ANDigital

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