6 mar 2026
En medio del torbellino que sacude a la Unión Cívica Radical por las distintas posturas en torno a las decisiones sobre el futuro del organismo, un sector de los boina blanca adelantaron la elección interna para el 7 de junio, cuando originalmente se iban a realizar el 6 de septiembre, del otro lado de la grieta salieron a poner en duda la validez de la decisión.
El conflicto que atraviesa la UCR bonaerense tiene su núcleo en el enfrentamiento de dos sectores que buscan avanzar con horizontes distintos para el partido.
También cabe recalcar que la elección interna de 2025, cuyos resultados quedaron judicializados y generaron un vacío de conducción que todavía no se cerró formalmente, marco un punto de quiere sin retorno para el partido centenario.
Tras ello, la disputa entró en una tregua con un esquema de conducción de emergencia (el Comité y la Convención provisorios) integrados por todos los sectores pero con un esquema de alianza y afinidades internas que desde entonces mutó.
El cambio en la fecha de los comicios responde a una presión de los dirigentes alineados al senador nacional, Maximiliano Abad, como el diputado nacional, Martín Lousteau, el exvicegobernador bonaerense Daniel Salvador y el exintendente de San Isidro, Gustavo Posse, entre otros dirigentes con espacios internos, quienes se enfrentan al actual presidente del Comité Provincia, Miguel Fernández.
El quórum para votar la moción de adelantamiento de las elecciones se consiguió gracias a la participación de siete de los diez dirigentes que debían definir este tema en La Plata. También se avanzó con el armado de una junta promotora.
Abad, el expresidente del comité provincial, sostiene que el radicalismo bonaerense debe resolver rápidamente su crisis de conducción para encaminarse a recuperar presencia y competitividad pensando en 2027.
Su espacio considera que para defender a los intendentes radicales y construir una alternativa sólida es indispensable avanzar cuanto antes hacia una nueva conducción.
Sucede que la decisión sobre cambiar la fecha de las elecciones se dio en una asamblea convocada por el diputado bonaerense y titular de la Convención de Contingencia, Pablo Domenichini, la cual desde el sector de Fernández, que respondió con una convocatoria similar para el 12 de marzo, acusan de carecer de “validez”.
Según argumentan el sector encolumnado con el exintendente de Trenque Lauquen, se trata de un “manotazo de ahogado” por parte del abadismo, dado que con la decisión de adelantar las elecciones, se “excluyó” a un sector representado por 4 legisladores provinciales, 1 diputados nacional, 10 intendentes.
Asimismo, la conducción de Fernández hizo hincapié en una cuestión administrativa sobre la asamblea que realizó el abadismo el 4 de marzo.
Y es que la nota sobre la convocatoria de Domenichini fue enviada el 27 de febrero a las 23:31 y Fernández la respondió el día 4 de Marzo a las 09:06 (sin finalizar el plazo de los 5 días) convocando al plenario al 12 de marzo, por lo que creen que la única convocatoria valida es la realizada por el presidente del Comité de Contingencia.
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