16 feb 2026
La madrugada del domingo, cuando la fiesta era animada desde el escenario por una banda de música local, Brian Cabrera fue baleado en el tórax y la cabeza y pocas horas después murió en el nosocomio local.
Por el luctuoso suceso la Justicia mantiene aprehendida a una familia: María Luján Auza, de 33 años, y su hijo Martín Ezequiel Auza, de 19, al que le incautaron un revólver que sería el utilizado para cometer el crimen. También fue arrestado Omar Teodoro Auza, de 54, padre y abuelo de los citados, que sería quien facilitó el arma secuestrada.
Todo ocurrió en las primeras horas del domingo sobre la Avenida 29, entre las calles 22 y 24.
Según el testimonio de Carlos, uno de los hermanos del joven asesinado, el homicidio fue el epílogo de un ataque que había recibido él: los sospechosos con los que tenía cuentas pendientes no aclaradas, y algunas personas más, lo fueron a buscar durante los corsos y lo golpearon.
La batahola recorrió varios metros y cuando Brian se involucró cuando observó que golpeaban al familiar.
En ese momento se produjeron los disparos que impactaron en la cabeza y el tórax del menor de ocho hermanos y que provocaron el terror y las corridas de los presentes.
El muchacho fue traslado en estado desesperante al Hospital Blas Dubarry donde los médicos lo intentaron estabilizar e ingresaron en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI). A pesar de los esfuerzos y el cuidado del personal de salud, el joven de 18 años sufrió dos paros cardiorrespiratorios y falleció a las pocas horas.
Al mismo tiempo efectivos policiales realizaron las pesquisas para identificar a los responsables de los disparos: algunos testigos afirmaron que se escucharon más detonaciones momentos antes.
La rápida reconstrucción que se realizó a partir de diferentes testimonios y el análisis de las imágenes grabadas por cámaras de vigilancia, los investigadores corroboraron que la familia Auza estaría involucrada.
Los uniformados desplegaron un operativo cerrojo en la zona y poco tiempo después fueron detenidos la madre y el hijo al que le hallaron el revólver. Durante el domingo fue aprehendido el patriarca del clan de quien se sospecha entregó el arma de fuego.
La causa quedó a cargo de la UFI Nro. 2 de Mercedes, que busca determinar la mecánica del crimen, corroborar quien fue el autor y quienes otros participaron.
Muchos vecinos responsabilizan al municipio de Mercedes por el asesinato de Cabrera.
"El viernes apuñalaron a un muchacho y a otros les encontraron cadenas, gomeras, cinturones y cuchillos: ¿eso es parte del vestuario para una fiesta o un corso? Esto se veía venir y tenemos entendido que se pidió la suspensión del evento pero que no lo hicieron hasta ahora que ya es tarde", señalaron.
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