Sociedad

En la plazoleta

Mirtha Legrand conmovió un distrito de la Costa bonaerense con una visita cargada de memoria y recuerdos

La diva de la TV argentina llegó sin anuncios al pequeño paraje de la Costa bonaerense para reencontrarse con la plazoleta que recuerda a su hijo Daniel Tinayre y dejó una huella emotiva en la comunidad.

21 ene 2026

La emblemática conductora Mirtha Legrand, cercana a cumplir 99 años, sorprendió con una visita íntima el martes 20 de enero a Mar de Cobo, un pequeño paraje costero de la provincia de Buenos Aires, perteneciente al Municipio de Mar Chiquita, que alberga una plazoleta con el nombre de su hijo Daniel Tinayre. La presencia de la diva se dio sin anuncios oficiales ni despliegues mediáticos, en un gesto personal que conmovió a los vecinos.

La plazoleta, conocida como “Plazoleta donde juegan niños y ángeles”, tiene un significado especial para Mirtha: fue construida en 2008 tras la donación de dos terrenos que pertenecían a su hijo Daniel, que falleció en 1999, con la intención original de construir una casa de veraneo que nunca llegó a concretarse.

La conductora viajó desde Mar del Plata, donde se encuentra instalada por compromisos personales y profesionales, hasta Mar de Cobo, ubicado aproximadamente a 30 kilómetros, para renovar su vínculo con el lugar y recordar a su hijo en silencio, sin discursos ni ceremonias oficiales.

Este homenaje íntimo dejó una fuerte impresión entre los pobladores del balneario, que rápidamente comentaron entre ellos la figura de Mirtha caminando despacio por la plazoleta, observando el entorno y evocando recuerdos profundos de su familia. Para muchos, su presencia fue algo casi inesperado y profundamente simbólico.

Mar de Cobo, además de ser un destino turístico tranquilo y en crecimiento en la Costa Atlántica de la Provincia, ha adquirido cierta notoriedad por este espacio de memoria que representa para la familia de Legrand, y por el impacto emocional que genera su visita en quienes la reconocen como una figura icónica de la Cultura Argentina.

Más allá de su carrera artística y televisiva que la llevó a la fama durante décadas, esta visita reflejó una faceta más íntima y humana de Mirtha Legrand: la de una madre que conserva vivo el recuerdo de su hijo a través de un gesto sencillo pero lleno de significado, en medio de una tarde de verano junto al mar bonaerense.

LAS MÁS LEÍDAS