jueves 21 de junio de 2018 - Edición Nº630
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Bitácoras bonaerenses

La crisis, la política y el rol de Vidal en un futuro incierto

El giro que tuvo que dar el gobierno nacional tras el cimbronazo del dólar tiene diversas variantes. El acercamiento Vidal-Monzó. Los distintos manuales de gestión y el 2019 como trasfondo.


Por Juan Alfaro (ALFA) | ANDigital

El temblor aún retumba en todos los rincones, la peor semana de la gestión de Mauricio  Macri pasó, pero las secuelas son muchas. La corrida cambiaria, la suba del dólar (devaluación del peso argentino) y el pedido de auxilio al FMI dejaron desgastada la gestión del Jefe de Estado con pronóstico reservado para 2019, año donde hasta hace un mes se presumía de una reelección. “La reacción del gobierno fue tardía”, deslizan varios integrantes de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires. La preocupación se expandió en todo el universo de Cambiemos, por primera vez surgió el temor a perder en las elecciones del 2019 y por primera vez los cuestionamientos -fuera de micrófono- se pusieron sobre la mesa. “Es hora de que primero sea la política”, es una reflexión que se repitió en varios despachos del oficialismo. En principio, los efectos de la crisis, del “manual de Marcos Peña”, parecían haber quedado en el pasado para dar paso a la política tradicional. Todos los medios destacaron en sus portadas la ampliación de la “Mesa de Decisiones” al experimentado titular de Diputados de la Nación, Emilio Monzó; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio y al referente de la UCR, Ernesto Sanz, como portador de la voz de los radicales en la Casa Rosada. La foto de todos ellos, junto al polémico gobernador de Salta, Gerardo Morales, actuó como señal de que la política iba a ser la que primer sobre el accionar futuro. Señales tras el temblor.

Pero la confianza no volvió a la tropa y muchos ponen en duda la intención real de la ampliación de esa mesa. Muy duros o quizá sinceros, varios referentes de Cambiemos hicieron un análisis crudo de la crisis. “Sigue primando la soberbia”, confesó un armador bonaerense, con la mira puesta en el rol que ocupa el poderoso jefe de Gabinete, Marcos Peña. Otro, en el mismo tono, pone un manto de duda a la ampliación de la “mesa de decisiones” y afirma: “Solo fue para la foto, de fondo no se quiere cambiar nada”. Al ritmo de las interpretaciones y los miedos también se desarrollan los hechos. “Hay que ampliar la coalición, Cambiemos tiene que abrir más sus puertas”, profesa otro referente en un tono casi desesperado. Es que en varios sectores de Cambiemos, sobre todo en el territorio bonaerense, sostienen que la “estrategia de Vidal” es más efectiva a la hora de generar consensos y lograr gobernabilidad. Esa estrategia es haber abierto las puertas de Cambiemos a peronistas y reclutarlos bajo su mando, algo que Peña siempre se negó siquiera intentar. Pero la crisis movió el tablero y el objetivo del “gran acuerdo nacional” con la oposición para diagramar el Presupuesto 2019, a modo de consenso político sobre la gestión de Macri, hubiera sido más fácil con la apertura previa de las puertas y no ahora que el escenario ya se convulsionó. Como punto para dejar un manto de duda sobre el real cambio de estrategia del Gobierno Nacional se observa el nombramiento del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, como coordinador del equipo económico, una especie de “superministro” que tendrá amplía influencia sobre nueve ministerios. Los nuevos esquemas de Macri.

El cimbronazo pasó, es cierto, pero la estabilidad está lejos y con ello la caída de la imagen de Macri se va acrecentando día a día. En los esquemas de La Rosada, siempre se barajó con “hacer jugar a la reina”, que María Eugenia Vidal y su imagen positiva, más su poder electoral oficien de comodín, sea como candidata a vicepresidenta o en el peor escenario como candidata a presidenta. Pero la novedad que trajo esta crisis es que las balas también le están entrando a la gobernadora. Si bien este año el conflicto educativo (jubilaciones de oficio, cierre de escuelas y una paritaria no resuelta) afectó los altos porcentajes que tiene “Mariu” en imagen positiva, la afectación más severa vino de la mano de Macri y su arrastre para abajo. En las últimas encuestas, Vidal bajó considerablemente en su imagen positiva, incluso, algunas encuestadoras muestran que la positiva y negativa están en el mismo porcentaje y los análisis indican que es producto de las políticas nacionales que afectan la economía y de la negatividad del jefe de Estado. Con ese escenario, Vidal y su “mesa chica” analizaron el tablero. El jueves 10 de mayo, la gobernadora y Emilio Monzó tuvieron un encuentro en la Casa de la Provincia ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, para nuevamente limar asperezas e intentar trazar un eje común sobre la crisis. “Vidal miró las encuestas y se dio cuenta que así no andaba. Vidal está en el mismo camino que Emilio”, afirmó una fuente muy cercana a las partes. En el temor de una crisis sin retorno hizo que los dos viejos enemigos internos opten por la supervivencia y coincidan en algo que tienen en común: la primacía de la política en la gestión de Estado. Pero el objetivo no es fácil, enfrente tienen aún al poderoso Peña, aunque el lunes 14 en una reunión de urgencia, Vidal, Monzó y Frigerio le dijeron a Peña que se había equivocado. “Marcos es Macri”, recuerda un dirigente bonaerense de Cambiemos. Esa ecuación, es la que por ahora deja dudas sobre el real cambio de impronta en la gestión de Balcarce 50. Las internas del PRO hacen lo suyo.

“Después del Mundial arranca todo”, grafican en varios cafés de La Plata y la Ciudad de Buenos Aires. Es cierto, en lo económico y en lo electoral, Rusia 2018 servirá de alivio para un gobierno jaqueado por sus propios errores. Sin embargo, las secuelas que dejó la crisis hacen que por primera vez, puertas para adentro, los referentes de Cambiemos, la propia tropa, comience a conjeturar con Vidal candidata a presidenta. Si bien esta opción no es nueva, la crisis deja un escenario más que preocupante para la gobernadora, en caso de que finalmente esa idea se vuelva real. MEV ya tenía todo preparado para gestar un nuevo mandato en la provincia de Buenos Aires y recién en el 2023 competir por la sucesión presidencial. En un escenario de crisis, las opciones de victoria son más riesgosos, sobre todo porque Vidal tiene su propio manual de la política, distinto al que tienen en la Casa Rosada. Dato no menor, sin Vidal como candidata en la provincia en 2019, se genera un hueco que muchos admiten será difícil de llenar. Otros, mientras tanto, ponen de a poco el nombre de Emilio Monzó como posible candidato. Mientras tanto, los mensajes cifrados aparecen sobre el tablero. En la semana, el exmassista y ahora ministro de Gobierno de Vidal, Joaquín De la Torre, usó su cuenta de Twitter para buenos entendedores. “La política no es un parche que se usa cuando se pincha una goma, sino el aceite necesario para el buen funcionamiento del motor”, tuiteó el ministro peronista. Se sabe que De la Torre no actúa solo, es parte del armado que gestó el jefe de Gabinete de la Provincia, Federico Salvai, como parte de esa “amplitud” estratégica que lo diferencia de Peña. De la Torre fue reclutado por Salvai y responde a sus órdenes. En otras palabras, el tuit del ministro de Gobierno, puede leerse como un tuit alter ego de la mano derecha de Vidal. Semana a semana se irá configurando el escenario, quien pague el costo político será producto de acciones y decisiones dentro de una puja que siempre existió en la cúpula del PRO: ¿Cuál será el resultado final?

Fuente: ANDigital

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