miércoles, 4 de marzo de 2026 - Edición Nº3443
Cronos Noticias » En Foco » 4 mar 2026 10:18

Sin punto en común

UCR bonaerense en crisis: llamado a reunión, pulseada por la interna y tensión entre Abad y Miguel Fernández

El Comité Provincia de la Unión Cívica Radical acelera definiciones: el sector de Maximiliano Abad y Martín Lousteau pide adelantar elecciones, mientras Miguel Fernández busca debatir primero el rumbo del partido frente a Javier Milei y Axel Kicillof.


  • UCR bonaerense en crisis: llamado a reunión, pulseada por la interna y tensión entre Abad y Miguel Fernández

La Unión Cívica Radical (UCR) de la provincia de Buenos Aires atraviesa un momento de fuerte tensión interna, con sectores que buscan definir el rumbo político y la conducción del partido de cara a las próximas elecciones y al ciclo político nacional en 2026 y 2027. El debate sobre si adelantar o no los comicios internos se convirtió en eje de una pulseada entre diferentes liderazgos.

Dirigentes alineados con Maximiliano Abad y Martín Lousteau empujan para que el radicalismo bonaerense convoque de manera urgente a elecciones internas que reemplacen a la conducción de contingencia actual y legitimen nuevas autoridades ante los afiliados. Este sector sostiene que sin dirección clara la UCR corre el riesgo de perder presencia y competitividad electoral.

En contraposición, el presidente del comité de contingencia, Miguel Fernández, plantea que antes de poner fecha a comicios, el partido debe definir su posicionamiento político y estratégico frente a las autoridades provinciales y nacionales. Fernández sostiene que el radicalismo debe discutir primero su rumbo político ante gobiernos como los de Javier Milei y Axel Kicillof, para luego decidir quiénes lo conducirán.

La situación institucional del partido refleja una crisis más profunda que se remonta a la elección interna de 2024, cuyos resultados quedaron judicializados y generaron un vacío de conducción que todavía no se cerró formalmente. La demora en la definición de ese proceso derivó en que la UCR bonaerense vivo varias jornadas con fragmentaciones internas que repercutieron en su organización institucional.

Ese clima de fractura partidaria también se vio reflejado en el desempeño electoral del espacio en 2025, cuando la UCR se presentó dividida en diferentes listas dentro de distintas alianzas como Somos, Nuevos Aires, entre otras, con resultados poco competitivos que incluso la dejaron sin representación propia significativa en algunos niveles legislativos.

La discusión sobre si realizar o no internas abiertas y transparentes también surge entre referentes del partido que ven en esa herramienta un método para reenfocar al radicalismo y recuperar legitimidad entre sus bases, especialmente después de experiencias pasadas donde la falta de consenso desgastó la confianza interna.

Mientras tanto, sectores radicales agrupados en espacios como Provincias Unidas o Somos Buenos Aires a nivel provincial, que incluye legisladores que reclaman ser reconocidos como la única representación de la UCR en la Cámara de Diputados de la Nación, añaden presión desde el plano nacional al debate local, planteando que las direcciones actuales no respetan los valores y lineamientos partidarios tradicionales.

En la provincia de Buenos Aires, esta tensión interna ha cruzado también a referentes territoriales. Intendentes y legisladores radicales que no se identifican directamente con ninguno de los sectores mayoritarios buscan consolidar su propia influencia regional, lo que complica aún más la posibilidad de lograr consensos amplios y rápidos.

Algunos dirigentes partidarios, como la diputada provincial radical Alejandra Lordén, han planteado que el radicalismo debe reconstruirse y discutir su liderazgo, porque “todos los partidos están en crisis y hay rupturas por todos lados”. Esto refleja una mirada compartida por varios sectores que ven la necesidad de renovación más allá de la disputa por fechas de elecciones internas.

El escenario local también está condicionado por la situación política general del país y la Provincia, con un radicalismo que busca posicionarse como alternativa tanto frente a las políticas del Gobierno nacional de Javier Milei como frente a la administración provincial de Axel Kicillof, lo que obliga a debates profundos sobre alianzas y estrategias que inevitablemente se cuelan en la interna partidaria.

Con el reloj marcando plazos clave y la expectativa de una convocatoria a comicios internos a la brevedad, la UCR bonaerense se encuentra en un momento decisivo que podría definir no solo su conducción, sino también su papel en el mapa opositor en los próximos años. La manera en que se resuelva esta pulseada interna tendrá impacto directo en su capacidad de competir y articular propuestas frente a las grandes fuerzas políticas del país.

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