En la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, la disputa por liderar la Reforma Política y del Estado provincial se convirtió en uno de los puntos más sensibles del armado legislativo bonaerense. Los bloques que componen la Cámara de Diputados bonaerense atraviesan una discusión estratégica en un año marcado por las definiciones en las reglas electorales de cara al 2027, tanto dentro del oficialismo como en la oposición bonaerense.
La relevancia de la pelea no es menor debido a que tanto los legisladores que responden al gobernador Axel Kicillof como los representantes de La Libertad Avanza (LLA) proyectan cambios en las reglas de juego electorales de la Provincia. Eso incluye desde eventuales modificaciones sobre las PASO hasta iniciativas vinculadas a la Boleta Única o a la arquitectura institucional del sistema político bonaerense. Esto incluye también la interna peronista del mandatario bonaerense con el cristinismo y los parlamentarios vinculados con Máximo Kirchner.
En ese marco, distintos sectores buscan quedarse con una silla clave dentro de una mesa que podría ganar centralidad en las próximas semanas. En LLA pretenden avanzar con reformas como la Boleta Única de Papel, mientras que dentro del peronismo también sobrevuelan debates sobre el esquema electoral y la normativa de reelecciones.

La discusión, además, se da en paralelo a una etapa de reorganización interna de las comisiones permanentes de Diputados, un paso habitual al inicio del nuevo período legislativo. En ese esquema, los principales bloques y espacios internos negocian la distribución de presidencias, vicepresidencias y lugares de influencia en las mesas con mayor peso parlamentario.
Según distintas versiones que circulan en la Legislatura, dentro de Unión por la Patria también existe especial interés por la comisión de Reforma Política y Estado, donde conviven miradas del cristinismo, el massismo y el sector alineado con Axel Kicillof. La intención es llegar a una síntesis que preserve el equilibrio interno y, al mismo tiempo, ordene una agenda que promete debates de alto voltaje político.
En paralelo, otras comisiones de peso ya tendrían un esquema más encaminado, como Presupuesto, Legislación General y Asuntos Constitucionales y Justicia. Ese reparto aparece como una señal de que las conversaciones avanzan, aunque todavía resta resolver algunas definiciones puntuales para completar el mapa de funcionamiento parlamentario.

El trasfondo político explica buena parte del interés. En la Provincia ya comenzó a instalarse la discusión sobre el modelo electoral que regirá hacia adelante, en un contexto donde también asoman tensiones por el calendario, el formato de votación y las reglas de competencia entre los distintos espacios. La comisión de Reforma Política, en ese tablero, asoma como una estación obligada.
Con ese escenario, en La Plata esperan que en los próximos días se terminen de cerrar los nombres para que la actividad legislativa gane ritmo. Más que una discusión administrativa, lo que está en juego es quién tendrá margen para conducir uno de los debates más delicados del año político bonaerense.