Representantes de cooperativas eléctricas de la provincia de Buenos Aires encendieron las alarmas por la situación financiera que enfrenta el sector. Sucede que a partir de junio, deberán iniciar con el pago de deudas con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), pero el horizonte no es para nada alentador.
En un encuentro en Olavarría, los dirigentes cooperativistas plantearon un escenario complejo de cara a junio y julio, cuando deberán comenzar con el pago de las 72 cuotas de la deuda que, en total, asciende a más de 1.000 millones de dólares.
Es porque las empresas no abonaron cuando las tarifas estaban congeladas y ahora abonarán a lo largo de seis años con la condición de realizar inversiones.
De acuerdo al panorama de Federación de Cooperativas de Electricidad de la Provincia de Buenos Aires (Apeba), la complejidad económica que se avecina para los próximos meses hará que estas entidades sufran una asfixia en sus cuentas.

Mientras Oreste Binetti (Luján) describió un escenario “muy difícil” por el arrastre de deudas acumuladas desde la pandemia y que no "saben cómo van a llegar” a abonar esas cuotas, Walter Vázquez (Usina Popular de Tandil) aseguró que el riesgo pasa porque muchas dejarán de hacer inversiones e inclusive tomarán deuda con el proveedor de energía.
“Nunca hemos tenido deudas con nuestra proveedora de energía, que es Cammesa. Sin embargo, en los últimos 5 años, a partir de la pandemia, no hemos podido cubrir los gastos, ni el pago a Cammesa”, dijo Binetti. Y agregó: “Algunos tenemos que empezar a pagar en junio, otros en julio y estamos todos que no sabemos cómo vamos a llegar, porque hoy venimos muy con lo justo y no alcanza”.

Cabe recordar que el año pasado, a través del DNU 186/25, publicado en el Boletín Oficial, se les otorgó un plazo de gracia de hasta 12 meses y 72 cuotas a una tasa equivalente al 50% de la del Banco Nación. En ese momento, se informó que la deuda corresponde a 79 distribuidoras y cooperativas con Cammesa y sumaba en total 2,35 billones de pesos. De esos, unos $ 1,14 billón ya había tenido acuerdos de normalización antes de 2023 y otros $ 111.684 millones durante 2024. Por eso lo que quedó sin normalizar fueron unos $ 1,4 billón.
Para que sirva como ejemplo, la cooperativa de Tandil enfrenta una deuda cercana a los $18 mil millones, mientras que en Balcarce asciende a unos $22 mil millones.
Hay varias entidades del Interior bonaerense que enfrentan altos niveles de morosidad por parte de los usuarios y conexiones irregulares, lo que agrava la situación financiera.
Sumado a este combo negativo que afecta enormemente a las cuentas de las cooperativas, de acuerdo con Ignacio Aramburu, presidente de la Cooperativa Eléctrica de Olavarría, existen factores locales que profundizan la complejidad, como la extensión de la red rural y la situación del sector de canteras.