La senadora radical Nerina Neumann Losada volvió a poner sobre la mesa una discusión que la política bonaerense viene pateando desde hace años: cómo modernizar las reglas del juego en el territorio provincial. Su planteo combina dos reformas de fondo, la implementación de la Boleta Única Papel para elecciones provinciales y municipales y el reconocimiento pleno de la autonomía de los municipios, dos iniciativas que ya había presentado en 2024 y que ahora busca reactivar en la agenda legislativa de 2026.
El reclamo de la legisladora aparece en un contexto en el que la discusión por la reforma política empezó a ganar temperatura en La Plata. En las últimas semanas, distintos sectores legislativos volvieron a hablar de boleta única, PASO y reelecciones, con la mira puesta no sólo en el próximo turno electoral sino también en el diseño institucional de los próximos años. Incluso desde la conducción de Diputados bonaerenses ya habían anticipado que la Boleta Única sería uno de los temas que buscarán colarse en el debate de este año.
En el caso de la Boleta Única Papel, la senadora radical retoma una bandera que dejó de ser marginal desde que el sistema fue adoptado a nivel nacional. La ley 27.781 modificó el Código Electoral e introdujo ese mecanismo para las elecciones nacionales, por lo que Argentina ya dejó atrás el esquema tradicional de boletas múltiples en esa categoría. Con ese antecedente, en la provincia de Buenos Aires crece la presión para discutir si el distrito debe seguir votando con el viejo modelo partidario o avanzar hacia un formato más uniforme.

Quienes impulsan el cambio sostienen que la boleta única ayuda a achicar desigualdades entre espacios grandes y chicos, reduce problemas logísticos y limita prácticas como el robo o la falta de boletas en el cuarto oscuro. En esa línea Neumann Losada sostiene que este debate se viene planteando en la Provincia y que no puede seguir demorando una discusión que otros distritos ya resolvieron. Del otro lado, sectores del oficialismo y parte del peronismo se muestran más cautos y advierten que cualquier reforma electoral necesita consensos amplios y no puede pensarse sólo en clave coyuntural.
La otra pata del planteo de la senadora apunta a un debate todavía más profundo: la autonomía municipal. La Constitución Nacional, reformada en 1994, ordenó en su artículo 123 que cada provincia asegure la autonomía de sus municipios en lo institucional, político, administrativo, económico y financiero. Sin embargo, Buenos Aires sigue siendo una de las provincias más rezagadas en esa adecuación y mantiene un régimen que especialistas describen como limitado o incompleto, porque los municipios no cuentan con plena capacidad para dictar sus propias cartas orgánicas ni definir con amplitud su organización local.

Ese punto no es menor, porque toca una vieja tensión entre el poder provincial y los intendentes. Desde hace años, juristas, dirigentes locales y sectores legislativos discuten si la provincia debe avanzar hacia una reforma constitucional que actualice el régimen municipal bonaerense. Algunos trabajos académicos incluso remarcan que Buenos Aires quedó desfasada respecto de buena parte del país, ya que la mayoría de las provincias receptó de manera expresa la autonomía municipal, mientras que el caso bonaerense sigue atado a un diseño más centralizado.
Con ese telón de fondo, la ofensiva de Neumann Losada busca instalar una idea más amplia que la de una simple reforma técnica: que la Provincia discuta de una vez su arquitectura política. La apuesta del radicalismo es que 2026 no quede atrapado sólo en la urgencia electoral, sino que también abra una conversación de fondo sobre transparencia, representación y fortalecimiento de los gobiernos locales. En una Legislatura acostumbrada a postergar estos debates, el desafío ahora será ver si el pedido encuentra eco real o vuelve a quedar archivado en la larga lista de reformas pendientes.