La interna del peronismo bonaerense sumó un nuevo capítulo luego de una frase del ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco, que generó malestar en el municipio de Quilmes. Durante una actividad en Berazategui, el funcionario elogió la gestión del histórico dirigente peronista Juan José Mussi y lanzó una comparación que rápidamente se viralizó en redes sociales y encendió la polémica política en el sur del Conurbano.
Bianco recordó que años atrás existía una rivalidad entre ambos distritos, pero aseguró que hoy la situación se habría invertido. Según planteó, muchos vecinos de Quilmes miran con admiración el desarrollo de Berazategui y lo atribuyen a la continuidad de la gestión municipal encabezada por Mussi. La frase fue interpretada como una crítica indirecta a la administración de Quilmes, gobernada por Mayra Mendoza, dirigente de La Cámpora.
Las declaraciones no tardaron en provocar reacciones dentro del municipio quilmeño. Aunque la intendenta optó por no responder públicamente, varios integrantes de su gabinete salieron a contestar al ministro en redes sociales y defendieron la gestión local. Funcionarios municipales señalaron que las comparaciones desconocen las dificultades financieras que enfrentan los municipios y cuestionaron a la Provincia por obras pendientes.
Desde la administración de Quilmes también remarcaron que el distrito debió priorizar políticas sociales frente a la caída de recursos y los recortes nacionales. En ese sentido, algunos funcionarios apuntaron que gran parte del presupuesto municipal se destina a asistencia alimentaria y programas sociales, lo que condiciona el ritmo de inversión en infraestructura.
El cruce político se dio además en un contexto de tensiones latentes dentro del oficialismo bonaerense. Las diferencias entre el espacio político del gobernador Axel Kicillof y sectores del cristinismo vienen acumulando episodios de fricción, sobre todo en el armado territorial y en el posicionamiento de dirigentes de cara a las discusiones futuras dentro del peronismo provincial.
La polémica incluso trascendió el ámbito político. La cuenta oficial de Quilmes Atlético Club publicó un mensaje en redes sociales reivindicando el orgullo local con una imagen del estadio Centenario y una frase contundente: “Nada mejor que vivir en Quilmes. Nada mejor que ser de Quilmes”. El posteo fue interpretado como una respuesta simbólica a los dichos del funcionario.
De esta manera, lo que comenzó como un elogio a la gestión de Berazategui terminó reavivando la competencia histórica entre dos distritos vecinos y dejó expuesta una nueva grieta dentro del peronismo del Conurbano. Mientras tanto, la polémica volvió a mostrar cómo cualquier gesto o declaración puede convertirse en combustible para una interna que sigue latente en la política bonaerense.