jueves, 12 de marzo de 2026 - Edición Nº3451
Cronos Noticias » Provincia » 11 mar 2026 15:58

Contexto crítico

“Explotación”, renuncias y crisis en el Ministerio de Trabajo bonaerense ponen en la mira a Correa

Una serie de renuncias, acompañadas por versiones de sobreexigencia laboral por un esquema de trabajo que incluyen situaciones de acoso e instigación, causaron un cimbronazo en la cartera que encabeza Walter Correa.


  • “Explotación”, renuncias y crisis en el Ministerio de Trabajo bonaerense ponen en la mira a Correa

El ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, que conduce el ministro Walter Correa se encuentra surcando aguas agitadas y es que la renuncia de dos directores de la Subsecretaría de Inspección expuso la crisis que atraviesa la cartera.

Se trata de Maximiliano Sanfilippo, entonces director de Higiene y Seguridad, quien dejó su cargo en noviembre, y de Rodrigo Carballeira Gibson, director de Inspección Laboral, cuya salida se concretó en diciembre. Ambos dependían del subsecretario de Inspección, Mariano Salomón.

Según publicó el portal MundoGremial, las renuncias se produjeron luego de que desde la conducción de la subsecretaría se ejercieran presiones para avanzar con un esquema de trabajo que luego terminaría aplicándose durante el operativo de verano, denunciado por los propios inspectores por sus condiciones de sobreexigencia.

“Ellos no iban a permitir esa explotación”, señalaron fuentes del área, que describieron a ambos funcionarios como personas “honestas” y “buenas”, que mantenían una relación de respeto con los inspectores y buscaban resguardar condiciones laborales adecuadas para el personal. Se resistían a aceptar las condiciones estadísticas de la subsecretaría de Salomón.

Las renuncias habrían sido motivadas por situaciones de acoso e instigación laboral, prácticas que contravienen el Convenio 190 de la OIT sobre violencia y acoso en el mundo del trabajo, ratificado por Argentina.

Tras sus salidas, el esquema que ambos resistían terminó implementándose. A fines de febrero, inspectores enviados a distintos distritos de la Costa Atlántica para cumplir con el operativo de verano de la cartera que conduce Correa denunciaron hacinamiento en los alojamientos y jornadas de entre 12 y 13 horas diarias.

Las críticas también apuntaron al diseño del operativo. Según trascendió, el sistema de inspección consistió en relevar exclusivamente establecimientos con tres empleados o más, una modalidad que —según denunciaron trabajadores del área— habría tenido como objetivo incrementar el volumen de actas en el reporte final.

Para los inspectores, el operativo terminó siendo un fracaso enfocado en inflar estadísticas sin impacto real en la registración laboral ni en la mejora de las condiciones de trabajo.

En ese contexto, distintas fuentes señalan que la presión ejercida desde la subsecretaría también estaría vinculada con la intención de sostener un manejo más férreo sobre la cadena de multas: desde su generación hasta los circuitos de revisión y eventual condonación.

A ello se suma otra incógnita que circula dentro del organismo: por qué determinados municipios de la provincia no son objeto de inspecciones laborales de manera sistemática.

Con esto, el ministerio de Trabajo que comanda Correa queda en el ojo de la tormenta dado que las presuntas acusaciones que acompañaron la renuncia de los dos directores significarían una falta grave por parte de la estructura bonaerense.

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