El Frente Renovador volvió a cerrar filas con el gobernador Axel Kicillof tras la apertura del 154° período de sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense. En un discurso atravesado por críticas al rumbo económico del presidente Javier Milei, el mandatario provincial defendió su gestión como contracara del modelo nacional y planteó un escenario complejo para Buenos Aires en materia de financiamiento y conflictividad salarial.
Desde el massismo, la vicepresidenta cuarta del Senado, Valeria Arata, describió el contexto institucional como “un clima triste”, al señalar que mientras el Poder Legislativo inicia formalmente su actividad, el Poder Judicial bonaerense atraviesa medidas de fuerza. La legisladora sostuvo que el reclamo salarial de los judiciales es legítimo y remarcó que, en comparación con Nación y la Ciudad de Buenos Aires, los sueldos en la Provincia se encuentran rezagados.
En la misma línea se expresó el vicepresidente primero de la Cámara de Diputados, Alexis Guerrera, quien habló de un “clima adverso” para inaugurar el año parlamentario. Para el dirigente del Frente Renovador, la Provincia es una de las más afectadas por las políticas nacionales y enfrenta, además, un conflicto docente que impacta de lleno en el inicio del ciclo lectivo.
Guerrera consideró que la pérdida del poder adquisitivo de los maestros es un problema central y manifestó su expectativa de que las negociaciones salariales permitan destrabar el conflicto en el corto plazo. El legislador vinculó la situación provincial con el ajuste impulsado desde la Casa Rosada y sostuvo que el sistema educativo debe ser defendido con recursos concretos y acuerdos paritarios sostenibles.
El respaldo massista también se expresó en redes sociales, donde dirigentes del espacio como el diputado Rubén Eslaiman, insistieron en que la Provincia necesita previsibilidad financiera y acompañamiento institucional para afrontar compromisos salariales y sostener políticas públicas. En ese marco, coincidieron con Kicillof en que la tensión entre Nación y Provincia condiciona la gestión cotidiana y profundiza los conflictos sectoriales.
La posición del Frente Renovador se inscribe en una estrategia de acompañamiento crítico dentro del oficialismo bonaerense, en un año atravesado por debates presupuestarios y reclamos gremiales. El espacio que lidera a nivel nacional Sergio Massa mantiene su alineamiento con el Ejecutivo provincial frente a las disputas por recursos, aunque pone especial énfasis en la necesidad de resolver los conflictos salariales para evitar que la crisis impacte en servicios esenciales.
Así, tras la Asamblea Legislativa, el massismo dejó en claro que respaldará la agenda planteada por el gobernador, pero con la mirada puesta en la urgencia de recomponer ingresos y garantizar el funcionamiento pleno de los poderes del Estado. En un escenario de ajuste nacional y tensión fiscal, el Frente Renovador apuesta a sostener la gobernabilidad provincial con eje en salarios, educación y justicia.