La Apertura del 154° período de Sesiones Ordinarias en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires se realizó el lunes 2 de marzo con un clima político cargado y escenas que fueron mucho más allá de lo institucional. El acto, encabezado por el gobernador Axel Kicillof, tuvo banderas, vallado perimetral, la presencia de gremios y cánticos desde los palcos que marcaron tono propio en el recinto de Diputados.
En las inmediaciones del microcentro platense se vio el despliegue de un amplio operativo organizado durante la mañana del lunes en donde el perímetro que cubre la Legislatura fue vallado entre 7 y 50 hasta 54, siguiendo por 8 en las 3 entradas que tiene la Legislatura bonaerense.
Aproximadamente 17.30, sobre Plaza San Martín se vio pasacalles de varios intendentes del Conurbano, entre ellos Fernando Espinoza, Nicolás Mantengazza y de Berazategui en conmemoración a Juan Jose Mussi y en apoyo al actual jefe comunal Carlos Balor. Previo al arribo del Gobernador se vio un importante despliegue de la militancia kicillofista con banderas y la insignia del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que se ubicó en el centro de la escena luego de la llegada del mandatario.

Desde temprano en el hall del Senado provincial se notó una fuerte presencia de periodistas y personal para acreditaciones, mientras funcionarios de alto rango -entre ellos ministros bonaerenses y representantes de distintos sectores del arco político- intercambiaban saludos y palabras antes del inicio formal de la ceremonia.
Uno de los momentos de color político se dio cuando el intendente en uso de licencia de José C. Paz y senador bonaerense, Mario Ishii fue parte de la comitiva que esperó a Kicllof en las puertas de la Legislatura sobre la calle 7.
El saludo entre el Gobernador y el reciente nombrado Vicepresidente I del Senado fue seco, frío y con sonrisas forzadas. El trasfondo, el reciente nombramiento del hombre del poncho rojo y negro en ese cargo en la Cámara Alta, salpicado por la interna entre el kicillofismo y La Cámpora. Con acusaciones de “traición” y “intentos de ruptura”, Ishii –con los votos cristinitas- se sentó en ese sillón, desplazando a la senadora, Ayelén Durán, el nombre que quería el Gobernador.

Una de las figuras invitadas en las primeras filas fue el exgobernador Felipe Solá, quien gobernó la provincia entre 2002 y 2007, y también Daniel Salvador, dirigente radical que fue vicegobernador durante la gestión de María Eugenia Vidal (2015-2019). Su presencia llamó la atención al cruzar líneas partidarias.
El único gremio docente formalmente representado fue SUTEBA, a pesar de que la jornada coincidió con un paro de docentes, estatales y judiciales que afecta el inicio del ciclo lectivo en la Provincia. En uno de los palcos se pudo ver a Roberto Baradel, junto a Hugo “Cachorro” Godoy, titular de la CTA Autónoma. Allí también estuvieron presentes figuras como Héctor Daer de la CGT, el diputado nacional, Juan Grabois, y dirigentes sindicales cercanos al gobierno bonaerense.
El atril polémico, los cánticos
El escenario adoptó un detalle visual insólito para una Apertura de Sesiones bonaerense: Kicillof habló parado detrás de un atril especialmente montado, en contraste con el uso tradicional de un sillón en aperturas anteriores. Esto generó comentarios entre los asistentes, algunos comparándolo con las puestas en escena del presidente Javier Milei en actos oficiales.

Dato para resaltar, luego de la entonación del himno nacional, se escucharon desde los palcos cánticos como “Patria sí, colonia no”, una consigna que retumbó en clara referencia a la política nacional y en particular al modelo económico y de política exterior impulsado por el Gobierno de la Nación que comanda Javier Milei.
Durante su discurso, Kicillof centró gran parte de su mensaje en críticas al ajuste económico del presidente Javier Milei, señalando la pérdida de industrias, aumento de deuda y la necesidad de “cambiar el rumbo nacional”. También se proyectó como alternativa federal de cara a 2027, en un mensaje que trascendió la apertura formal del año legislativo.
La presencia de dirigentes como Estela de Carlotto, de Abuelas de Plaza de Mayo, y la participación de intendentes como Gastón Granados, Federico Achával y Fernando Espinoza, entre otros, sumaron color y posicionaron el acto como un punto de convergencia político-social que va más allá de la mera ceremonia parlamentaria.

El show de Arietto, el furcio “Kuka” y más…
Desde el recinto, se vivió un clima tenso en donde tanto legisladores oficialistas como de la oposición, demostraron con gestos cierto repudio a las expresiones del Gobernador. Quién se animó a hacerle replica fue Florencia Arietto, senadora bonaerense del PRO aliada a La Libertad Avanza, quien esbozó críticas que rápidamente fueron silenciadas por la militancia y aliados mientras Kicillof brindaba su discurso.
También se lo vio molesto a Agustín Romo, jefe de bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados bonaerense, que en reiteradas ocasiones se reía y usaba el celular a medida que Kicillof arremetía contra el Ejecutivo nacional. Además, el trio marplatense Alejandro Rabinovich, Guillermo Montenegro y Diego Garciarena se sentaron juntos cerca de uno de los dos palcos brindados a la prensa que oficiaba con computadoras, celulares y cámaras para fotógrafos.
Cerca del tramo final del discurso, el Gobernador explicó un programa de distribución de alimentos provincial para comedores en todo el territorio bonaerense y cometió un furcio al decir “kuka” en vez de “Pupa”, lo que ocasionó la risa de propios y extraños.