El Senado de la Nación aprobó este jueves la discutida y polarizada reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, con 42 votos a favor y 30 en contra, tras una sesión que se extendió hasta la madrugada y se realizó en medio de fuertes protestas sindicales y sociales en las calles de la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa ahora será debatida en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará convertirla en ley en las próximas semanas.
En el detalle de la votación se destaca que los tres senadores que representan a la provincia de Buenos Aires se dividieron: Maximiliano Abad, referente de la Unión Cívica Radical (UCR), votó a favor del proyecto oficialista, mientras que los peronistas Eduardo “Wado” de Pedro y Juliana Di Tullio se ubicaron entre los 30 legisladores que rechazaron la reforma.
La posición de Abad se alinea con la mayoría de la UCR y bloques aliados al oficialismo que respaldaron la reforma como parte de un paquete de cambios estructurales al mercado laboral argentino, que incluye modificaciones en convenios colectivos, sistemas de indemnizaciones y horas extras.
Por otro lado, tanto De Pedro como Di Tullio votaron en contra desde el bloque de Unión por la Patria, argumentando que los cambios propuestos ponen en riesgo derechos laborales históricos y podrían precarizar las condiciones de trabajo, una postura coincidente con el rechazo generalizado que expresaron sindicatos y sectores opositores durante las protestas frente al Congreso. La senadora nacional, reposteó un fragmento de su exposición junto a Mariano Recalde:
Con este resultado, el debate en Diputados promete ser clave para definir el futuro de la reforma laboral, ya que allí se discutirán los detalles del texto final antes de una posible sanción definitiva, en paralelo a la tensión social y política que ya rodea al proyecto en todo el país.