La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires volverá al trabajo el martes 24 de febrero, cuando sesione por primera vez en lo que va del año con el objetivo principal de constituir sus 47 comisiones permanentes, un paso clave para poner en marcha la actividad parlamentaria de 2026 tras más de dos meses sin actividad en el recinto.
La convocatoria despertó una intensa “rosca” política entre bloques del oficialismo y la oposición, que buscan repartir los cargos en las comisiones más influyentes del cuerpo, como Presupuesto e Impuestos, Asuntos Constitucionales y Justicia, y Legislación General, de acuerdo con el peso político de cada fuerza. Esta negociación anticipa un choque de intereses que podría definir la agenda legislativa del año.
Diputados llega a esta sesión con una nueva composición tras las elecciones de 2025: el peronismo mantiene la primera minoría y se repartieron las principales autoridades de la Cámara, con la presidencia en manos de Alejandro Dichiara y vicepresidencias distribuidas entre distintos bloques políticos.
En las semanas previas, las comisiones ya estuvieron en actividad informalmente para dictaminar proyectos de relevancia, como el Presupuesto provincial y leyes vinculadas a la política fiscal, anticipando parte de los debates que deberán formalizarse en el recinto una vez constituidas oficialmente las comisiones.
El momento parlamentario bonaerense se da en paralelo a la organización del 153° período de sesiones ordinarias, que el gobernador Axel Kicillof inaugurará el 5 de marzo ante la Legislatura, en un discurso que se espera centre críticas a las políticas del gobierno nacional y marque prioridades legislativas provinciales para 2026.
La reactivación del trabajo en Diputados también coincide con una etapa de negociaciones cruzadas dentro del peronismo provincial y entre diferentes bloques, que deberán acordar no solo la distribución de las comisiones, sino acuerdos estratégicos para temas sensibles como la autorización de endeudamiento y grandes proyectos de financiamiento provincial.

Además, la Legislatura bonaerense vive otras discusiones políticas relevantes, como el debate en torno al proyecto de reelecciones indefinidas para legisladores, que ya obtuvo media sanción en el Senado y deberá discutirse en la Cámara Baja, aunque ha estado atravesado por disputas internas entre sectores del justicialismo.
El armado de comisiones y la sesión del 24 de febrero también servirán de termómetro para medir las relaciones entre el oficialismo, el cristinismo (La Cámpora) y el massismo dentro del peronismo provincial, donde ya hubo negociaciones relevantes, como el acuerdo para la conducción del PJ bonaerense entre Kicillof y sectores kirchneristas.
Con el retorno al recinto y la definición de comisiones, los Diputados bonaerenses buscarán destrabar la agenda legislativa y avanzar en los temas clave para la Provincia, en un contexto de tensiones políticas que marcarán la actividad parlamentaria bonaerense en el primer tramo del año.