En la madrugada del miércoles Naiara P. vivió uno de los momentos más terroríficos de la vida: en la oscuridad del comedor de la casa se encontró cara a cara con un ladrón encapuchado.
La cámara de vigilancia con visión nocturna registró la escena y cuando analizó las grabaciones descubrió que una hora antes, el mismo desconocido u otro que también estaba acompañado por un cómplice, había estado en la casa.
Todo comenzó a las 3:47 cuando los sujetos ingresaron a la vivienda ubicada sobre la calle Independencia, en inmediaciones del club Mitre de San Pedro.
En declaraciones a medios locales la mujer indicó que no forzaron accesos: "metieron un brazo por la ventana junto a la puerta y utilizaron la llave que estaba puesta en la cerradura", describió.
A continuación y en penumbras, recorrieron el comedor en busca de elementos de valor. Uno de los ladrones, el que portaba el arma de fuego, ingresó al dormitorio donde descansaba Guido, el hijo de 4 años, y permaneció un largo rato parado junto a la cama: la imagen es aterradora.
Durante su permanencia que duró algunos minutos, los sujetos colectaron una cartera y la billetera de Naiara, la mochila del hijo y ropa de trabajo que pertenece a la pareja.
La mujer los escuchó y se despertó cuando abandonaron la casa, se les había caído algún elemento y ella pensó que el ruido lo habían provocado los gatos de la familia.
Un rato después Naiara se levantó para iniciar la jornada y observó que la puerta principal estaba entreabierta.
"No advertí faltantes o cosas fuera de lugar, no sospeché que habían entrado ladrones y pensé que en un descuido habíamos dejado la puerta abierta", señaló la joven.
En el final del video se visualiza el regreso de los ladrones una hora después: los investigadores consideran que es baja la posibilidad de que fueran otros o que no sean parte de una misma banda.
En esta oportunidad permanecieron unos pocos segundos porque su presencia fue advertida por Naiara.
"Estaba en el baño y cuando escuché ruidos supuse que eran ladrones. Me aferré al picaporte de la puerta, la trabé y esperé atenta a lo que pasaba afuera", recordó la dueña de casa.
Luego de algunos instantes la mujer se animó a salir y con la luz del baño iluminó al desconocido que estaba en la estancia principal.
"Nos miramos y corrió hacia la entrada, salieron de la casa y con la llave cerraron la puerta desde afuera", señaló Naiara. "Estuvimos encerrados varios minutos hasta que la pudimos abrir desde adentro", agregó.
A través de las redes sociales la mujer solicitó la colaboración de los vecinos para recuperar su documentación personal, también la del hijo, y las cédulas verdes y azules de tres vehículos.
Hasta el momento los delincuentes no han sido identificados y permanecen en libertad.