En la ciudad de Olavarría está ubicado uno de los comercios más robados de Argentina: en menos de tres años superó los 20 atracos a pesar que en el amplio salón tiene varias cámaras de vigilancia, sistema de alarma y rejas, también cámaras y un domo del centro de monitoreo en la puerta y en la esquina.
Nada alcanza para detener los robos y darle un poco de tranquilidad al propietario de "Dulce Estación 25", un surtido polirubro ubicado en la intersección de la Av. Avellaneda y Aguilar, en la mencionada ciudad bonaerense.
Pero la responsabilidad no es solo de las autoridades policiales que no realizan tareas preventivas, o de las políticas que no invierten en equipamiento: la Justicia no debe mantener en las calles a un sujeto que vive a 150 metros del comercio que robó media docena de veces, con diferentes modalidades, que fue allanado y a quien le encontraron lo sustraído.
El último hecho ocurrió el lunes, poco antes de la medianoche, cuando irrumpió en el local tras violentar las rejas y la puerta de la persiana, utilizando una barreta y una maza.
El rastrero al que apodan "Sebita", permaneció en el comercio 20 segundos y escapó con el poco dinero que encontró en la caja. Por el momento el sujeto permanece en libertad.
La pérdida en efectivo que sufrió el dueño del comercio no fue demasiada, aunque la cifra fue ampliamente superada por los gastos invertidos en raparar la seguridad desbaratada.
Entre las imágenes que acompañan la nota se pueden observar algunos de los robos y asaltos que ocurrieron en el polirubro en los últimos años y que fueron protagonizados por diferentes malandras con domicilio en Olavarría.