Los municipios, a través de la Secretaría o el Ministerio de seguridad local, divulgan información sobre operativos, investigaciones y arrestos que concretan en sus distritos y de esa manera les cuentan a los vecinos que trabajan para combatir el crimen y que en algún momento la gente honesta ya no estará obligado a vivir tras las rejas.
Este relato oficial choca de frente y se desvanece cuando ocurren sucesos como el que grabaron las cámaras de vigilancia del almacén "Lo del cuñado II", durante la tarde del viernes.
Cuatro jóvenes encapuchados irrumpieron en el salón, amenazaron a las empleadas y tomaron como cautiva a una nena que estaba en el lugar como clienta. Los delincuentes portaban al menos dos armas de fuego y en 40 segundos arrasaron el lugar.
Alrededor de las 16:15 un Audi color negro estacionó en la puerta del almacén ubicado en el cruce de las calles Ayolas y Galicia, en el Barrio Las Avenidas, y cuatro de los ocupantes descendieron con los rostros cubiertos y empuñando armas de fuego.
Uno de los sujetos ingresó a la carrera, saltó el mostrador donde está ubicada la caja y mediante amenazas de muerte redujo a la empleada. A continuación no perdió tiempo en juntar el efectivo, sacó el cajón para el dinero y revisó bajo el escritorio en busca de teléfonos celulares y reservas ocultas.
Al mismo tiempo un cómplice atacó a un vecino que estaba en la acera, a pocos metros de la entrada, para que no alerte a la policía.
En ese momento otro secuaz protagonizó los momentos más dramáticos del asalto: cuando hicieron la violenta aparición, en el salón, se encontraban cuatro nenas que compraban fiambre y gaseosas. Tres de las chicas lograron correr y escapar de sus manos a pesar de los gritos y amenazas de muerte, pero a la última la sujetó del cuello y la arrojó al suelo.
Fue en ese instante que se acercó la segunda trabajadora que estaba del otro lado reponiendo mercadería y que, con una valentía admirable, encaró al delincuente para calmarlo y que no lastime a la chica. Instantes después se sentó junto a la aterrada nena y la contuvo hasta el final.
Los que ocurrió a continuación fue un pandemónium: los cuatro delincuentes ya estaban en el lugar y corrieron por el local para manotear paquetes con galletitas y snacks, también bebidas con alcohol y packs de gaseosas de dos litros.
Luego de 40 furiosos segundos los ladrones subieron al Audi robado en agosto, en el que permaneció el quinto integrante de la banda, y se alejaron a toda velocidad.
En diálogo con CRONOS el propietario del almacén confirmó que la policía encontró el vehículo abandonado a pocas cuadras y que en el interior dejaron buena parte de la mercadería sustraída.
"Se quedaron con los teléfonos celulares y el dinero, eso es lo que querían en realidad", aseguró Matías. "Tenemos que agradecer que nadie fue lastimado y herido", se conformó el trabajador.
Hasta ek momento los delincuentes permanecen prófugos y sin identificar.