lunes, 2 de febrero de 2026 - Edición Nº3413
Cronos Noticias » En Foco » 2 feb 2026 11:29

Incertidumbre total

Kicillof y el PJ bonaerense: crece la presión para que responda a la propuesta de Máximo Kirchner

Impulsado por el líder de La Cámpora y con intendentes divididos, el gobernador evita definiciones mientras se acerca el cierre de listas. La interna del peronismo provincial mantiene en vilo su estrategia rumbo a 2027 y condiciona el armado nacional.


  • Kicillof y el PJ bonaerense: crece la presión para que responda a la propuesta de Máximo Kirchner

La interna del Partido Justicialista (PJ) de la provincia de Buenos Aires se convirtió en el centro de la política provincial y nacional en las últimas semanas, luego de que trascendiera una propuesta que sacudió la negociación partidaria: Máximo Kirchner ofreció que el gobernador Axel Kicillof asuma la presidencia del partido.

La idea, difundida a través de medios y dirigentes del espacio, abrió una rosca política que combina negociación partidaria, disputa interna y proyección nacional hacia 2027.

Según fuentes cercanas al PJ, la propuesta de Máximo Kirchner, actual presidente del justicialismo bonaerense, fue presentada más como un gesto hacia la unidad partidaria que como una oferta formal, enviándose a través de contactos informales y sin una mesa de negociación oficial.

Desde el entorno de La Cámpora se argumentó que este paso buscaba poner fin a las diferencias internas y consolidar una conducción capaz de fortalecer al gobernador y sus políticas.

En La Plata, la reacción del equipo de Kicillof fue más cauta: negaron que exista una propuesta concreta y sostuvieron que se enteraron por los medios, lo que profundiza la desconfianza y la percepción de que la jugada fue más una maniobra mediática que un ofrecimiento genuino.

En ese marco, dirigentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político que lidera el gobernador, señalaron que hasta ahora no ha habido una comunicación oficial y que la idea de Kicillof presidiendo el PJ “no fue analizada en serio”, aunque dejaron la puerta abierta a una respuesta positiva.

A pesar de las dudas, no se descarta por completo la posibilidad de que Kicillof asuma la presidencia del PJ bonaerense: varios dirigentes de su propio espacio admiten que si la unidad dependiera de él, no cerrarían la puerta a que se postule, aunque con condiciones claras sobre alineamiento político y territorial. Esto refleja la complejidad de un armado interno que mezcla intereses partidarios con proyecciones electorales.

Una de las figuras más mencionadas dentro del kicillofismo para encabezar el PJ en caso de que el gobernador no lo confirme es la vicegobernadora Verónica Magario, quien cuenta con fuerte respaldo territorial y experiencia política dentro del peronismo bonaerense, siendo actualmente la vicepresidenta. Sectores internos sostienen que ella sería una opción natural para unificar al partido, aunque su postulación también enfrenta resistencias y discusiones internas entre distintos referentes.

Detrás de esta disputa hay también una estrategia más amplia: la conducción del PJ bonaerense no solo define dispositivos partidarios en la Provincia más poblada del país, sino que también marca el ritmo de las alianzas, recursos y coordinación política de cara a elecciones nacionales del 2027.

La renovación del liderazgo partidario, prevista para el 15 de marzo, con cierre de listas el 8 de febrero, se vuelve así un punto clave para quienes proyectan una alternativa electoral a nivel país hacia el próximo año.

En las últimas semanas, mientras el peronismo discute nombres y estrategias, Kicillof decidió poner en pausa parte de su gira federal, orientada a construir presencia más allá de Buenos Aires, para concentrarse en cerrar el acuerdo interno que permita despejar la definición de liderazgos provinciales. Esto incluye ajustar discursos, fortalecer apoyos territoriales y negociar con intendentes y dirigentes que tienen peso en distintas secciones electorales.

El contexto político nacional también impacta en estas negociaciones. La derrota del peronismo en comicios clave del año anterior y las tensiones internas con el cristinismo han reconfigurado parcialmente la escena, dando a figuras como Kicillof un papel más relevante en la búsqueda de una alternativa amplia al actual Gobierno nacional. Algunos sectores incluso ven en la presidencia del PJ bonaerense una herramienta para cohesionar distintas líneas internas y consolidar un espacio competitivo de cara al futuro.

Dirigentes cercanos al gobernador han sostenido públicamente que el próximo presidente del PJ debe estar fuerte y alineado con la conducción provincial, evitando vetos partidarios o imposiciones desde sectores ajenos al brazo territorial del MDF.

Ese pedido expone las tensiones no solo entre espacios internos sino también entre visiones estratégicas sobre cómo disputar poder dentro del peronismo y cómo posicionarse frente a la oposición.La disputa por la presidencia del PJ bonaerense demuestra las tensiones que atraviesa el justicialismo en un año clave para su reconstrucción electoral.

Para Kicillof, resolver esta interna de manera favorable no solo le otorgaría mayor control político dentro de su territorio, sino que también sería un paso relevante para afianzar su proyección nacional hacia 2027, donde pretende consolidar una alternativa frente a la administración actual.

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