En Salto, Axel Kicillof encabezó la inauguración de la nueva celda sanitaria de la Planta de Residuos Sólidos Urbanos y habilitó un tramo repavimentado de la Ruta Provincial 31. Acompañado por funcionarios provinciales y autoridades locales, el gobernador aprovechó la actividad para volver a marcar un fuerte contraste con el Gobierno nacional que encabeza Javier Milei.
“El contraste con el Gobierno nacional no se ve en los discursos, sino en los hechos: a pocos kilómetros de donde Milei abandonó las rutas nacionales y paralizó las obras públicas con consecuencias catastróficas, nosotros invertimos en infraestructura vial para comunicar mejor a los distritos, brindar seguridad a quienes transitan y potenciar las actividades productivas y comerciales de la región”, sostuvo Kicillof.
El mandatario bonaerense subrayó que, mientras la Nación se retira, la Provincia continúa invirtiendo en infraestructura estratégica. En ese sentido, destacó la repavimentación de casi 50 kilómetros de la RP 31, una vía clave para el transporte agrícola y ganadero, y remarcó que estas obras buscan integrar distritos, mejorar la circulación y fortalecer las economías regionales.
Kicillof también vinculó estas políticas con una concepción del Estado presente, en contraposición al ajuste impulsado por Milei. Señaló que la inversión en rutas, saneamiento y servicios no solo genera desarrollo, sino que protege la vida cotidiana de los bonaerenses, al brindar mayor seguridad, conectividad y mejores condiciones para el trabajo y la producción.
En relación con la obra ambiental, el gobernador celebró la erradicación del basural a cielo abierto y afirmó que se trata de una decisión que impacta directamente en la salud de la población. Además, defendió las políticas ambientales provinciales frente a los discursos que niegan el cambio climático, a los que ubicó en las antípodas de su gestión.
Por último, Kicillof reafirmó su posicionamiento político frente a la Casa Rosada y aseguró que la Provincia seguirá “en la vereda de enfrente” de un modelo que, según dijo, destruye el salario y el empleo. En ese marco, insistió en que la obra pública es una herramienta central para garantizar derechos y sostener un proyecto de desarrollo con inclusión.
Estuvieron presentes el ministro de Trabajo, Walter Correa; el administrador general de Vialidad, Roberto Caggiano; el diputado provincial Diego Nanni; los intendentes de Ramallo, Mauro Polleti; de Exaltación de la Cruz, Luis Mariano Martin (interino); y de Rojas, Diego Pérez (interino); y los dirigentes Ramiro Baguear y José Agudo.