Una pareja de motochorros que opera en los barrios Las Casitas de Lamas y en San Atilio, tienen en jaque a los vecinos que no pueden salir a comprar a un kiosco sin temer ser asaltados, golpeados y humillados.
En las últimas semanas y a través de las redes sociales, víctimas y testigos denunciaron diferentes robos y alertaron al vecindario en que zona habían sido detectados cuando merodeaban como cazadores.
En las últimas horas trascendieron las imágenes de dos asaltos que ocurrieron en las puertas de dos kioscos, con un mes de diferencia y a solo un kilómetro de distancia entre los comercios.
En las primeras imágenes incluidas en esta nota se observa a un hombre, una muchacha y un adolescente, cuando esperaban a ser atendidos en la puerta del local ubicado sobre la calle Huachi, en la manzana 4 del barrio Las Casitas.
Eran las 20:35 cuando los motochorros frenaron junto al cordón de la vereda y el que viajaba como acompañante abordó a las víctimas empuñando un arma de fuego.
"El celular, dame el celular", le exigió al hombre que estaba apoyado en un árbol. "Vos también", les gritó a la mujer y el muchacho.
Pero la pareja no tuvo tiempo de acatar la orden: el secuaz que hasta el momento permanecía a bordo de la moto, se acercó a las víctimas y sin mediar palabras, de manera cobarde y a traición, le dio una trompada al hombre que no se había resistido y entregó su dispositivo.
La inesperada agresión también sorprendió al cómplice que solo atinó a apuntarle al encargado del kiosco, que estaba tras las rejas, antes de regresar a la moto y fugar con el violento compañero.
Un mes antes, el domingo 21 de diciembre, los mismos delincuentes asaltaron a un muchacho que compraba en un comercio del barrio San Atilio, a pocas cuadras del citado previamente.
En las imágenes se observa que el modus operandi y la reacción de la victima fueron calcadas: los delincuentes se detuvieron en calle El Salvador y el pasajero que descendió del rodado empuñando la pistola, recibió el teléfono celular del muchacho que no se resistió y tampoco realizó movimientos bruscos para evitar confusiones.
Pero en aquella ocasión el maleante no se conformó:
"Fueron muy violentos, en todo momento le apuntaron a la cabeza para amenazarlo y para que les entregue lo que tenía", le comentó la tía del muchacho a CRONOS. "Le robaron el teléfono celular, la mochila en la que llevaba ropa y la visera que utilizaba. También le querían sacar las zapatillas pero finalmente no se las llevaron", detalló Roxana.
"No se puede vivir más en José C. Paz, salís a la calle y te roban porque no hay prevención y patrullajes. En tu casa tampoco podés estar tranquilo porque los 'chorros' se te meten, no les importa nada. Volves del trabajo y no sabes si vas a encontrar tus cosas o si te sacaron todo", aseguran los vecinos. "Si te robaron llamas a la policía y no vienen, estamos solos y nos obligan a comprar un arma para defendernos solos: son ellos o nosotros", agregaron hartos y desafiantes.