Hoy por la mañana, columnas de trabajadores del Astillero Río Santiago se concentraron en las inmediaciones de la Gobernación bonaerense, con el objetivo de rechazar la última oferta salarial, que se dio en el marco de las paritarias y pedir un aumento mayor.
La semana pasada, después de un primer rechazo a la propuesta del gobierno de Axel Kicillof, los gremios estatales de la provincia de Buenos Aires aceptaron la oferta que consiste en un aumento del 1% retroactivo a diciembre y un 2% en enero.
Los sindicatos detallaron que el retroactivo también se aplica al medio aguinaldo de diciembre y que, por ende, el aumento de bolsillo sería del 4,5% en febrero. Sin embargo, ese porcentaje se cobrará por única vez ese mes.
La suba real entonces fue del 3% para diciembre y enero, cuando solo la inflación del último mes del año llegó al 2,8%. Es decir que el incremento otorgado quedó por debajo de la suba general de precios.
Por ese motivo, a pesar del acuerdo de la dirigencia gremial, dentro de las bases sindicales hay enojo y disconformidad con la última negociación paritaria.
En ese contexto, Astilleros decidió marchar a Gobernación y reclamar mejoras salariales aún mayores a las acordadas, que calificaron de “miserables”.
Desencuentros internos
Semanas atrás, en una asamblea realizada en la fábrica, trabajadores mostraron su enojo con la conducción gremial por nombramientos y recategorizaciones de trabajadores cercanos al gremio. El reproche pasó por una maniobra que intentó pasar por fuera de las vías habituales.
Esto se suma a que tampoco logra contener las demandas salariales de sus representados y la bronca por la falta de un reemplazo del Directorio, vacante desde la renuncia de Pedro Waseijko a mediados del año pasado.
La protesta no fue un hecho aislado. Organizaciones como el Polo Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y sectores de la Federación Universitaria de La Plata (FULP) acompañaron a los trabajadores del Astillero, sumando fuerza y visibilidad a la medida de fuerza.
Dirigentes presentes señalaron que se trata de una expresión más de la presión que enfrentan los empleados frente a la pérdida de valor real de sus ingresos y la falta de avances concretos en las negociaciones salariales.

Así, un nuevo sector se planta contra la oferta salarial que propone el Gobierno bonaerense de Kicillof y lleva los reclamos a la calle, en búsqueda de una respuesta firme por parte de la administración provincial.