El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, se refirió al vínculo con la administración nacional que dirige el presidente Javier Milei, los siguientes pasos a nivel político del gobernador, Axel Kicillof y su rol luego de que culmine el mandato de Kicillof, teniendo en cuenta que deberá dejar el sillón de gobernador.
El principal funcionario que tiene el gobernador bonaerense detalló cómo está la situación en la jurisdicción más importante del país: “El año pasado fue la primera vez donde tuvimos una verdadera restricción presupuestaria. Nos ha costado muchísimo gestionar”, confesó Bianco en diálogo con Modo Fontevecchia.
La responsabilidad a las “complejidades” que tuvo que atravesar la Provincia fue directamente al Presidente: “Milei, ante la existencia de un problema, tiene una respuesta muy rápida y cínica y es que “no hay plata”. Falta pavimentar una ruta y dice que no la va a pavimentar, que se junten los vecinos, junten la plata y lo hagan ellos”, expresó con indignación.

A pesar de las vicisitudes manifestadas, Bianco ponderó la gestión de Kicillof en materia económica: “Tenemos superávit económico que es ingresos corrientes menos egresos corrientes, ahí tenemos superávit. Las provincias, en general, tienen responsabilidad fiscal porque no tienen alternativa”, subrayó a pesar de las denuncias contra el Gobierno.
El ministro de Gobierno evitó oficializar las intenciones presidenciales de Kicillof, pero aseguró que el mandatario provincial será uno de los líderes: “No plantea una candidatura, ninguna campaña, sino trabajar en una alternativa política que gobierne la Argentina en unos términos muy distinto en relación a lo que está pasando hoy con Milei”, reveló.
“Tendrá que convocar a todo el peronismo, no sólo de la Provincia. Hay que respetar los campos populares de cada provincia. Hay que hacer una construcción plural y ser muy amplios para frenar el desastre que estamos viviendo”, agregó la mano derecha del gobernador.

Kicillof no podrá buscar la gobernación nuevamente y podría designar a Bianco como su sucesor. Sin embargo, el ministro bonaerense desestimó, al momento, la posibilidad: “Yo voy a hacer lo que me pida el gobernador. Si él considera que tengo que estar en una tarea más vinculada al trabajo directo, lo acompañaré”.
En este mismo sentido, el dirigente kicillofista puntualizó: “Si me plantea el desafío de algo más Ejecutivo, lo hablaremos, pero mi jefe político es Axel”.