En la provincia de Buenos Aires se potencia un debate político de alto impacto para el 2026 que podría redefinir el mapa de poder territorial de cara a las elecciones del 2027. Si no se modifica la ley vigente que limita la reelección de intendentes, más de 80 jefes comunales no podrán volver a competir por sus cargos, lo que afectará a casi todos los principales municipios bonaerenses.
La restricción está contenida en la ley provincial 14.836, sancionada en 2016, que impide a intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares ser reelectos por más de dos mandatos consecutivos. A partir de una modificación posterior, se empezó a contabilizar como primeros mandatos los iniciados en 2017 y 2019, por lo que hoy alrededor de 82 intendentes quedarían fuera de carrera en 2027 si la normativa no cambia.
El impacto político de esta limitación es transversal: 52 de los intendentes alcanzados pertenecen a Unión por la Patria, entre ellos figuras clave como Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mario Secco (Ensenada) y Fernando Espinoza (La Matanza), todos distritos con gran peso demográfico y electoral.

En la Unión Cívica Radical, otros 17 mandatarios comunales también están impedidos de presentarse nuevamente, incluyendo municipales con décadas de gestión como Miguel Lunghi en Tandil o Miguel Gargaglione en San Cayetano, lo que genera incertidumbre sobre el recambio en territorios con fuerte identidad UCR.
El escenario no es menos complejo para espacios emergentes: La Libertad Avanza tiene cinco intendentes alcanzados por la limitación, entre ellos Guillermo Montenegro en General Pueyrredón, aunque este espacio proyecta utilizar la situación como oportunidad para ganar presencia municipal y posicionarse de cara a 2027.
Frente a este contexto, el gobernador Axel Kicillof volvió a poner en la agenda provincial la discusión para habilitar la reelección indefinida de los intendentes, en consonancia con reclamos de varios jefes comunales que consideran que la restricción es “proscriptiva” y limita la voluntad popular.

El proyecto de reelección indefinida, que no prosperó en 2025, ya que la Legislatura solo habilitó la reelección sin límites para cargos legislativos pero excluyó a los intendentes, vuelve a ser impulsado en 2026, un año sin elecciones provinciales y con más margen para negociar reformas electorales.
Este reclamo de modificar la norma ha generado fuertes tensiones internas en el peronismo, con sectores como La Cámpora y el massismo resistiendo el cambio, mientras que el kicillofismo, apoyado por muchos intendentes, insiste en avanzar con la reforma antes de la temporada electoral.

Además de la reelección, otras propuestas como la Boleta Única de Papel empezaron a ganar terreno entre sectores opositores, especialmente en La Libertad Avanza, que realizan una ofensiva política y mediática para instalar esta reforma como parte de su agenda para 2027 junto con la discusión sobre mandatos locales.
La disputa por la adaptación o eliminación de los límites a los mandatos municipales se transformó así en un conflicto que no solo tiene implicancias electorales sino también tensiones internas en los principales bloques políticos bonaerenses, con posibles efectos en la conformación de alianzas y candidaturas rumbo a 2027.