A menos de dos semanas de las elecciones legislativas bonaerenses del 7 de septiembre, el clima político en la provincia de Buenos Aires se recalienta. El armado provincial libertario que conduce Sebastián Pareja, operador de Karina Milei, encendió alarmas en la Casa Rosada: las encuestas muestran un retroceso de La Libertad Avanza (LLA) que amenaza con relegar al oficialismo al tercer lugar en algunas secciones clave.
El golpe central proviene del escándalo de corrupción que involucra a Karina Milei y que resquebrajó la campaña libertaria. A ello se suma una militancia que, según admiten propios dirigentes, evita participar de actos callejeros por el creciente rechazo social. El episodio de Lomas de Zamora, donde Javier Milei y José Luis Espert debieron retirarse bajo insultos y piedrazos, expuso con crudeza esa crisis de movilización.
En este contexto, Pareja acercó al Gobierno nacional un informe sección por sección. Los números muestran que el avance en la Primera Sección, con epicentro en municipios del norte del Conurbano, no logra compensar el derrumbe en la Tercera, el populoso sur del AMBA. Allí, la candidatura de Maximiliano Bondarenko no despega y la crisis económica se mezcla con el desgaste por las denuncias de coimas.
El retroceso también se observa en bastiones que en 2023 habían sorprendido por el apoyo libertario. En barrios periféricos de Lomas, como Fiorito o Santa Catarina, Milei había cosechado votos claves que hoy parecen evaporarse. La inflación y la falta de respuestas concretas sobre seguridad y obra pública minaron ese respaldo.
La situación es aún más delicada en el interior provincial. En la Cuarta Sección, la ruptura con el intendente de Junín, Pablo Petrecca, generó un boquete que favorece al frente opositor Somos, aliado con radicales de fuerte implantación territorial. En esa zona, LLA corre el riesgo de terminar en un incómodo tercer puesto.
Algo similar ocurre en la Segunda Sección, donde la irrupción de la lista de Hechos, apoyada por los hermanos Passaglia en San Nicolás y por el intendente de Pergamino, Javier Martínez, divide el voto opositor. En el peronismo ven allí una oportunidad: encuestas locales ya ubican a Fuerza Patria al frente por un margen ajustado.

Frente a este escenario, Milei decidió recalibrar su campaña y apareció en territorios adversos como Junín y Lomas. La apuesta buscó mostrar liderazgo, pero terminó exhibiendo fisuras. En Junín, la paralización de un bajo a nivel ferroviario, prometido y nunca terminado, alimentó la bronca vecinal. El propio Petrecca, hoy fuera de LLA, capitalizó ese malestar.
Los números de Pareja marcan, en cambio, mejores perspectivas en la Quinta Sección, con Mar del Plata como cabecera, y en la Sexta, donde Bahía Blanca sostiene a los libertarios. Sin embargo, en ambos distritos la ventaja se achicó en los últimos días. En el peronismo marplatense y bahiense aseguran que el “efecto crisis” empezó a nivelar la disputa.
La Séptima Sección aparece como otro frente abierto. Allí el kirchnerismo apuesta a municipios como Azul y Olavarría, mientras que los radicales mantienen peso propio. En este contexto, los libertarios analizan enviar a Karina Milei a Olavarría, aunque puertas adentro admiten que podría convertirse en un “salvavidas de plomo”.

La Octava Sección, teniendo a La Plata como distrito único, también ofrece dificultades. El reemplazo de último momento de Juan Osaba por Francisco Adorni en la boleta libertaria refleja la fragilidad del armado. El shock de obras encarado por Julio Alak y Axel Kicillof revitalizó al peronismo local, y las encuestas ponen a Fuerza Patria arriba en la capital provincial.
Ante este mapa, Pareja deslizó que la elección provincial debería medirse “por la cantidad de secciones ganadas” y no por el total de votos. El planteo busca amortiguar el impacto político de un eventual retroceso general en la Provincia, pero en la Casa Rosada saben que cualquier resultado adverso será leído como una primera vuelta de las legislativas de octubre. Vale aclarar que esta elección ganaría realmente quien logre "poner" más legisladores en ambas Cámaras bonaerenses.
En definitiva, los números que circulan en despachos libertarios confirman que el oficialismo llega golpeado a la contienda bonaerense. La combinación de crisis económica, denuncias de corrupción y errores de armado interno amenaza con dejar a La Libertad Avanza relegada en distritos decisivos. Y el riesgo mayor, admiten en privado, es que una derrota en septiembre precipite un espiral difícil de contener de cara a las elecciones nacionales de octubre.