La oposición bonaerense activó un nuevo frente político este viernes cuando el diputado radical Diego Garciarena impulsó un proyecto para obligar al gobierno de Axel Kicillof a distribuir entre los municipios los fondos que la Nación le adeuda a la Provincia, en medio de la delicada situación financiera y tras una reunión clave con intendentes.
El movimiento legislativo se dio luego del encuentro que el mandatario provincial mantuvo con jefes comunales para analizar el complejo escenario económico. Ese cónclave, atravesado por la caída de recursos y tensiones con la Casa Rosada, generó repercusiones inmediatas en la Cámara de Diputados bonaerense.
En ese marco, Garciarena, titular del bloque UCR-Cambio Federal, presentó una iniciativa para modificar la ley de coparticipación municipal. El objetivo es que toda deuda que el Estado nacional mantenga con la Provincia pase a integrar automáticamente la masa de fondos que luego se distribuye entre los distritos.

El proyecto contempla incluir esos recursos sin alterar el esquema vigente de reparto, pero ampliando la base sobre la cual se calcula la distribución. A su vez, establece una excepción puntual: dejar afuera los fondos correspondientes al incentivo docente, que tienen una asignación específica dentro del sistema educativo
Entre los fundamentos, el legislador advirtió que en los últimos años se agravó el problema por transferencias incumplidas y recursos retenidos por Nación. Según planteó, esos montos representan ingresos legítimos de la Provincia que, una vez recuperados, deberían fortalecer las finanzas locales.
Además, el radical destacó que el propio Kicillof reconoció recientemente la necesidad de distribuir esos fondos entre los municipios. Para la oposición, ese gesto político debe traducirse en una norma concreta que garantice una asignación más equitativa y refuerce el federalismo dentro del territorio bonaerense.